Los monstruos sirven para todo, incluso para una ácida comedia romántica medio sonada, será porque el amor perdido crea engendros, o por lo menos eso es lo que sugiere esta humilde película. Aquí de lo que trata el juego es de buscarle tres pies al gato en las relaciones de pareja, con la participación desinteresada de un bicho pertinaz que desmonte cualquier lógica, y de la tensión al estrés hasta llegar al paroxismo. Y lo mejor es que se disfruta sin darse uno cuenta, con media sonrisa en los labios ya que parece una tontería, y lo es, pero una de aquellas que dan sentido a la vida, real o ficticia. Hay que gozar, que son dos días, o eso dicen.
martes, 8 de octubre de 2019
lunes, 7 de octubre de 2019
Body at Brighton Rock
En cualquier lugar el terror puede aparecer, incluso en el paraje más bucólico y paradisíaco que uno pudiera imaginar, más aún si pasas la noche velando un cadáver medio pocho en pleno bosque. Situados en dicho contexto queda desarrollar la idea sin aburrir al personal y para eso hace falta pericia narrativa, alimentar la tensión y el ingenio. Pues nada de eso, antes de acabar el primer tercio del metraje ya cuesta contener los bostezos ante la torpeza infinita de la protagonista -la incompetencia del personaje convierte al drama en comedia-, y las redundancias y trampas argumentales se suceden pues hay que rellenar los agujeros del guion. Al menos goza de buen sonido y fotografía como esos documentales que favorecen la siesta de sobremesa.
Daniel Isn't Real
Una road movie de la mente, tal como suena, un viaje por el interior de un afectado por esquizofrenia paranoide en su caótico descenso al averno íntimo. No es terror, si no algo peor, saber que te hundes y no poder evitarlo es lo que le sucede al protagonista. Los impulsos autodestructivos son escenificados en forma de amigo imaginario presente desde la infancia, y la total impotencia ante la deriva letal contagia al espectador por obra del inspirado director, Adam Egypt Mortimer, que ha encontrado la forma de calar al observador con la demencia y soslayarle así la objetividad. Su labor queda aparatosa y sensacionalista, sí, pero funciona adecuadamente.
Puntuación @tomgut65: 7/10
Puntuación @tomgut65: 7/10
Judy & Punch
Mia Wasikowska encabeza una pequeña producción australiana de época que aparenta ser, en buena medida, una comedieta de inspiración shakesperiana con elemento criminal ligero y moralina social sobre la integración y la tolerancia. Sus bondades, que las tiene, se quedan ahí, y son a la vez las carencias de las que adolece. Si de entrada deleita su ligereza y se comparte el mensaje lograremos pasar un rato agradable, si por el contrario nos parece simplona y nos sobran correctivos éticos nos parecerá una tabarra inane. Los que aquí opinamos declaramos un empate.
El hoyo (The Platform)
Los que veneren "Cube" hallarán todo el sentido a esta película española. Como la obra de Vincenzo Natali clasificarla por género es harto complicado; ciencia-ficción, terror, gore; uno de estos y todo al mismo tiempo. Pero algo queda claro, es una metáfora enorme sobre las desigualdades, el egoísmo, el clasismo, el instinto y mucho más, las facetas a desentrañar son cuantiosas, y aderezado asimismo con unos efectos especiales de relumbrón, sin alharacas superfluas, lo justo y necesario para el objetivo primordial, hacer discurrir al personal sin que sea incompatible ofrecer un espectáculo muy decente para mentes perspicaces. Una pequeña/gran sorpresa, lo inesperado sabe mejor.
El asesino de los caprichos
Thriller policíaco español, género en auge, al que nos cuesta hallar algo destacable en cualquier aspecto. Dos policías buscan a un asesino en serie, el primero veterano curtido, solitario y alcoholizado; el otro, joven, idealista y con familia, pero no son interpretados por un par de actores masculinos como podría parecer obvio, si no por Maribel Verdú y Aura Garrido respectivamente. Al menos en esto si sobresale esta película, lo demás es pura rutina, piense el lector en todo lo manido que le venga a la mente sobre parejas de agentes de la ley y lo encontrará. Violencia muy poca, por aquí no se frecuentan estas sendas americanizadas, y mucha impostación y gravedad, una búsqueda de trascendencia que resulta infructuosa. En fin, una oportunidad perdida.
Dark Encounter
En lugar de publicar una mini crítica al uso explicaremos nuestra extraña experiencia tras ver este largometraje en el Festival de Sitges 2019, donde la reacción del público ha sido cuanto menos curiosa que habla por sí misma.
Al principio, espectadores y película han empezado contenidos, atentos a lo que estaba pasando, sin saber por dónde iban a ir los tiros. Ya en su primera mitad, con una alargadísima secuencia de aparición OVNI, la indiferencia estaba muy presente, pero lo mejor estaba por llegar.
Y es que aún teniendo una puesta en escena bastante trabajada, aunque sumamente pretenciosa, la historia no daba ni para un corto de diez minutos, y sus autores, conscientes de ello, han estirado hasta la extenuación, y a base de slow motion con música tediosa, un inverosímil desenlace, que ha provocado risas en los momentos de más seriedad.
Pero aún hay más, por que cuando crees que se ha acabado, todavía siguen "deleitándonos" con más cámara lenta, más banda sonora lacónica y muchas caras de trascendencia que han arrancado, al aparecer los títulos de crédito, un aplauso irónico unánime que ha compensado con creces lo sufrido hasta entonces. Esto es lo que tiene Sitges, su público único en el mundo, predispuesto a disfrutar con cualquier estropicio que se le ponga por delante.
Al principio, espectadores y película han empezado contenidos, atentos a lo que estaba pasando, sin saber por dónde iban a ir los tiros. Ya en su primera mitad, con una alargadísima secuencia de aparición OVNI, la indiferencia estaba muy presente, pero lo mejor estaba por llegar.
Y es que aún teniendo una puesta en escena bastante trabajada, aunque sumamente pretenciosa, la historia no daba ni para un corto de diez minutos, y sus autores, conscientes de ello, han estirado hasta la extenuación, y a base de slow motion con música tediosa, un inverosímil desenlace, que ha provocado risas en los momentos de más seriedad.
Pero aún hay más, por que cuando crees que se ha acabado, todavía siguen "deleitándonos" con más cámara lenta, más banda sonora lacónica y muchas caras de trascendencia que han arrancado, al aparecer los títulos de crédito, un aplauso irónico unánime que ha compensado con creces lo sufrido hasta entonces. Esto es lo que tiene Sitges, su público único en el mundo, predispuesto a disfrutar con cualquier estropicio que se le ponga por delante.
Bodies at Rest
El finlandés Renny Harlin parecía haber dejado atrás los buenos tiempos, aquellos en los que confeccionaba eficientes action movies para grandes estrellas hollywoodenses, de hecho había prácticamente desaparecido del mapa. Pero hete aquí que se ha marcado un producto hongkonés que le puede llevar a reverdecer laureles volviendo a lo que mejor se le da, la acción inteligente. Los malos muy malos y los buenos son perfectos, eso sigue igual, pero logrando hacernos vibrar, tensionarnos y disfrutar sin recurrir al desatino o la incoherencia, y aunque no se salte los cánones del género su paseo por la excolonia británica le ha sentado muy bien. Gócenla si se pone a tiro
domingo, 6 de octubre de 2019
Darlin'
Tercera entrega de la trilogía iniciada con "Offspring" y continuada en 2011 por "The Woman". Bebe de fuentes como "El libro de la selva" o "El pequeño salvaje" de Truffaut, y culmina en esta parte, desconocemos si será la última, en un continuo despropósito argumental difícil de sobrellevar. Momentos de delicadeza e intimismo se alternan con críticas feroces a la Iglesia católica -obispo pederasta incluido- y secuencias de violencia sin ton ni son, una simple concesión al tremendismo para no decepcionar a la audiencia que espera y desea precisamente eso. De acabado pedestre, lo único destacable es la interpretación de la joven Lauryn Canny por lo que todo lo demás es material sobrante.
Koko-di Koko-da
Atrapado en el tiempo, un clásico súbito, ha hecho mucho "daño". Desde su estreno proliferan las imitaciones de la exitosa fórmula con desigual fortuna, y en este caso la balanza se decanta por la deficiencia. Y no es que esta cinta llegada del norte europeo peque de torpeza formal, muy al contrario, goza de buena factura en todos los aspectos técnicos, el problema es que se montan un embrollo de simbolismos en el tercio final y renuncian a seguir el juego del bucle temporal que, a la postre, era lo único que podía salvar la papeleta. Para este viaje no hacían falta homenajes y referencias.
The Lighthouse (El faro)
Después de estrenarse con "La bruja", Robert Eggers repite como director y guionista en esta película igual de incómoda que la antes mencionada, aunque haciendo uso de nuevos recursos para conseguirlo. Esta vez el terror psicológico, la soledad y la locura en general copan el protagonismo, enclaustrando a sus dos únicos personajes dentro, y también en la propia pantalla, ya que está rodada en formato 4:3 y en blanco y negro, lo cual enfatiza la sensación de agobio que alcanza a un espectador que puede acabar agotado tras casi dos horas de metraje. Y si bien es de alabar el excelente trabajo de fotografía, lo mejor sin duda son las brutales y excepcionales interpretaciones de Dafoe y Pattinson, el primero con una carrera consagrada, y el segundo demostrando que puede seguir el mismo camino.
The Room
Muchos despotricarán de esta película por ser efectista, lo cual sin duda es, o por ser demasiado explicativa, lo cual también es cierto. Pero a veces lo que uno espera de una cinta fantástica, en este caso sobre una habitación que concede deseos materiales, es que entretenga y que sea coherente con la propia premisa que plantea, y esto sin duda lo hace. Además, cuando la trama parece que decae, logra mantener el interés a base de giros de guión constantes, la mayoría impredecibles, alguno oportunista y el último innecesario todo sea dicho, lo que no impide que en su conjunto sea altamente disfrutable sin necesidad del habitual mensaje moralista y visualmente cumple con creces gracias tanto, a un diseño de producción, como a un reparto atractivos de ver. Se podría pedir más, aunque en este caso no lo vemos necesario.
Amigo
Javier Botet y David Pareja se visten de Bette Davis y Joan Crawford, o viceversa, en este thriller psicológico que inevitablemente nos recordará a "¿Qué fue de Baby Jane?" pero con amigos en lugar de hermanas. Ambos actores consiguen algo fundamental, resultar creíbles en sus papeles y hacer creíble del mismo modo una escalada de locura donde una ambientación oscura y rabiosamente claustrofóbica se convierte en un personaje más que pondrá de los nervios al espectador más curtido. Una buena película que sin engaños ni complicaciones argumentales inquieta a base de naturalidad.
Ready or Not (Noche de bodas)
¿Es más fuerte el amor por la familia o por tu pareja? Esta trascendental duda es la que nos resolverá, o quizás no, este divertidísimo largometraje que aúna con éxito géneros como el terror, el thriller, la acción, y sobre todo la comedia más negra que os podáis encontrar. No esperéis un argumento inteligente ni una sucesión de acontecimientos coherente, no lo pretenden sus autores ni falta que les hace, todo este espectáculo está orquestado para que el festín de armas, muertes y sangre a raudales no cese, y para que Samara Weaving, heroína protagonista y experta en este tipo de berenjenales, desborde carisma y desfachatez para goce y disfrute del público.
Mi puntuación: 7/10
The Furies
Imaginemos que en un coto de caza soltamos a Leatherface con unos colegas y a un grupo de inocentes jovencitas. A nuestro hemisferio cerebral perverso se le haría la boca agua. Pues esto es, mutilación más o menos, lo que nos envían desde Australia. Todo hecho con el mejor gusto posible, con poco dinerito pero unas buenas dosis de mala leche feminista también, todo sea dicho, que en estos tiempos es lo que corresponde. Eso si, la corrección política no excluye el gore dosificado, no debía haber para grandes dispendios, pero lo bastante aparente como para pasar un buen rato. Una curiosidad: hay unos inesperados toques de ciencia ficción que no desafinan del todo. Conclusión: bajo coste antipódico de buen regusto y de/para escasas exigencias.
La jauría
Corta en presupuesto y duración es esta modesta producción española, que haciendo solamente uso de un coche, cinco personas y un bosque es capaz de provocar una buena dosis de intriga e inquietud en un público que andará casi todo el rato tan perdido como sus protagonistas. Gran parte del mérito para lograrlo recae en un sencillo aunque efectivo guión que sabe aprovechar los recursos de los que dispone para plantearnos una hisotira que mezcla un par de ideas de películas que no mencionaremos para evitar destripes. El claro ejemplo de que lo bueno y barato, si es breve, dos veces bueno.
Mi puntuación: 6/10
Guns Akimbo
Varias referencias de cine de acción alocadas nos vienen a la memoria al ver esta película como "Crank" o la más reciente "Hardcore Henry", en las que su protagonista se ve obligado a convertirse en prácticamente un superhéroe para sobrevivir, y en este caso Daniel "Harry Potter" Radcliffe es quien se pone al frente en una cinta que empieza muy fuerte para ir desinflándose paulatinamente hasta alcanzar un trillado final a más no poder. La historia casi distópica que ironiza sobre el poder de las redes sociales es solamente una excusa para desatar un desenfreno de disparos y muertes poco ocurrentes que amenizan menos de lo esperado y deseado.
Little Monsters
Comedia zombie romántica con toques familiares, y cargada de niños en el reparto, que si no fuera por algunas, aunque escasas escenas realmente gores, podrían ver los más pequeños debido a lo blandita, políticamente correcta y buenrollista que es. Eso sí, el humor desvergonzado, aunque no muy elaborado todo sea dicho, está presente en todo momento, causando más sonrisas que risas cuando se torna más obsceno, en una cinta que al menos es cortita, bastante entretenida y permite a Lupita Nyong'o mostrarnos una poco conocida faceta gamberra que debería explotar más a menudo.
Charlie Says
Tras cincuenta años, vuelven a la actualidad los crímenes cometidos por la Familia, la secta liderada por el sociópata Charles Manson que se llevó la vida de Sharon Tate, esposa del célebre director polaco Roman Polanski, y varias personas más. Estos hechos son lo único que eleva el interés de la cinta, no hay más chicha que rumiar, se profundiza poco en las motivaciones, se analizan someramente los mecanismos mentales que llevaron a la comisión de actos tan horrendos, solo podemos presenciar una serie de escenas más o menos inconexas hasta la culminación de la demencia. Lo mejor, los intentos en prisión de una criminóloga por entrar en las mentes del fanatizado trío femenino que participó en las tragedias. Corrección expositiva, lo justo para mantener la atención sin ir más allá.
sábado, 5 de octubre de 2019
Hail Satan?
Los satanistas norteamericanos reivindican su derecho a salir del armario. ¿Algo descabellado?, pues parece que no, según muestra este documental en el que da la cara, entre otros, su líder Lucien Greave. Más allá de que pueda parecer anecdótico, lo que se nos presenta es una supuesta lucha por los derechos civiles y la laicidad de las instituciones públicas y en la que el satanismo es un signo de ateísmo y/o anarquismo religioso. De forma aséptica y directa, no cabe otra, la directora Penny Lane entremezcla el chascarrillo con planteamientos de calado en una sociedad en la que el cristianismo se halla omnipresente. Redundante en buena parte, posee valor como documento testimonial de un fenómeno ascendente.
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