sábado, 15 de octubre de 2016

Tenemos la carne

Aún sabiendo más o menos lo que íbamos a ver tras leer la sinopsis y alguna que otra opinión, había que arriesgarse y comprobar por uno mismo lo que tenía que ofrecer esta producción mexicana. Y la verdad todo lo leído se queda corto tras ver esta perturbadora película donde el sexo y los genitales a toda pantalla copan las imágenes con la supuesta intención de mostrarnos la liberación de los instintos ocultos de la condición humana. Más allá de esto, poco hemos podido dilucidar de una historia cuyo mensaje, si tiene, se nos escapa, y donde el onanismo, explícito y sobre todo implícito, nos deja con la sensación de estar ante un tipo de cine que sólo unos pocos pueden apreciar.

Mi puntuación: 3/10


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