Tener fe, en nuestra sociedad actual, sobre todo si es en la religión católica, no está bien visto, y si se lleva más allá, como en el caso que nos relata este largometraje español, las consecuencias pueden ser imprevisibles. Y precisamente en las repercusiones alrededor de una polémica, pero convencida decisión, gira esta historia. Los motivos solo se intuyen o se mencionan de fondo, pero como lo vive su protagonista, familiares y amistades son el eje de una trama que no habría sido posible llevar a cabo si no fuera por un excelente reparto que rebosa naturalidad, y lo más importante, credibilidad, encabezado de forma ferviente y totalmente contrapuesta por Patricia López Arnaiz y Blanca Soroa, como tía y sobrina respectivamente. Ellas dos aportan puntos de vista, que tras los créditos, generarán debate en las mentes más inquietas, y sobre el que la película aporta las herramientas para iniciarlo pero sin elegir bando en algo tan personal como difícil de asimilar.
Mi puntuación: 7/10






