Diez años más tarde hemos tenido que revisar la mini crítica de El infiltrado para cambiar el añadido "Miniserie" por "1ª Temporada", ya que de forma inesperada, se ha estrenado una segunda, y a diferencia de otros casos sangrantes, en esta ocasión no podemos estar más contentos, ya que el resultado, aún sin superar a su antecesora, es cuanto menos satisfactorio en lo que a calidad se refiere.
Todo lo positivo que tenía la primera entrega sigue ahí, su protagonista por supuesto ha madurado dentro y fuera de la pantalla, y el tiempo ha pasado en la ficción también, pero el modo de rescatar una trama que creíamos cerrada es cuanto menos brillante. Se puede poner en duda la ejecución y los giros que van apareciendo, pero es incontestable que la tensión está presente en todo momento, y el desenlace, una genialidad que te deja ansioso de una tercera temporada ya confirmada.
Y pese a que hay un resumen al principio del primer capítulo de los seis que hay en total, es muy recomendable y casi necesario, ver de nuevo, o por primera vez, la entrega primigenia para no perderse ninguna de las referencias ni perderse ninguno de los matices que aparecerán, ya que esta segunda bebe directamente de los acontecimientos de hace una década y degustarlos de nuevo, además de ser un disfrute para los sentidos, ayudará a mejorar la experiencia recién estrenada.
Mi puntuación: 7/10






