Nuestro Indiana Jones patrio vuelve a las andadas, aunque esta vez con más compañía que nunca, ya que arrastra a todos los secundarios de las tres entregas anteriores. Esta saturación de personajes protagonistas provoca que las gracias y los chascarrillos sean constantes, pero también hacen que se ensombrezcan mutuamente. Esto sobre todo afecta a nuestro querido arqueólogo, cuyo protagonismo no remonta hasta el final de la cinta. En lo que a la historia se refiere, tenemos un batiburrillo de ideas conocidas y muy familiares, destacando por encima de todas una inspirada, basada, homenajeada o plagiada de una mítica película de los años ochenta. Yendo al grano, sin sobresalir en originalidad, alcanza su meta de entretener a propios y a extraños de la franquicia, a los niños con soltura y a los adultos por los pelos.
Mi puntuación: 5/10






