domingo, 13 de septiembre de 2020

Larry Crowne, nunca es tarde

De entrada, se podría definir esta cinta como una comedia romántica al uso, aunque tiene muy poco de comedia y el romanticismo está muy forzado, situándose en una indiferente zona de nadie de géneros. La cruda realidad es que estamos ante la consecuencia de dos super estrellas que quieren pasar el rato mientras intentan contarnos una historia que no tiene nada especial, y que en conjunto resulta bastante aburrida. Cabe remarcar que estamos ante el segundo largometraje de Tom Hanks como realizador, que confirma que es mucho mejor actuando que dirigiendo, aunque fiche a viejas amigas para dar relumbrón a una prescindible película que al menos es corta y poco empalagosa.

Mi puntuación: 3/10


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