lunes, 27 de octubre de 2014

Vamos de polis

Dos tíos cualquiera que se hacen pasar por policías es una premisa simplona que al menos debería garantizar risas constantes, y al principio lo consigue, brindándonos momentos realmente divertidos que se diluyen conforme la cosa se va poniendo excesivamente seria al intentar transmitir una serie de lecciones de la vida que no acaban de cuajar. La televisiva pareja protagonista tira de sus habituales recursos cómicos y de su evidente complicidad en pantalla para aguantar el tirón de una comedia que no aporta ninguna idea nueva y que inevitable y merecidamente caerá en el olvido.

Mi puntuación: 4/10



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