lunes, 29 de diciembre de 2014

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?

Lo que empieza como una película gamberra que hace uso de bromas basadas en los tópicos de distintas razas se va moderando paulatinamente hasta convertirse en una comedia excesivamente convencional, con menos mala leche de lo esperado, y con un mensaje de trasfondo demasiado evidente. El extenso reparto al completo usa un elevado tono de expresividad haciendo que algunas actuaciones sean realmente graciosas mientras que otras resultan un tanto cargantes. Al menos durante sus poco más de noventa minutos entretiene sin dificultad y seguramente si vives en Francia te divierta por encima de la media. 

Mi puntuación: 5/10


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