viernes, 22 de noviembre de 2013

Camille Claudel, 1915

Película difícil por el tema que toca, ya que además de basarse en una persona poco conocida en nuestro país, nos relata sus primeros días en un manicomio francés, lo que se hace más duro cuando sabes que los actores que la rodean son enfermos mentales reales. Además está narrada con pocos diálogos y largas secuencias en las que no pasa nada evidente, sólo pretenden transmitir sentimientos a través de miradas y sensaciones que capta la cámara, aunque muchas veces da la impresión de que las alargan sin motivo alguno provocando solamente aburrimiento. Parece que su objetivo real era desasosegar al espectador sin profundizar en la historia, menos mal que cuentan con una gran actriz como Juliette Binoche capaz de expresar mucho con muy poco.

Mi puntuación: 4/10


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