Jay Kelly es una gran estrella en el ocaso de su carrera; George Clooney lo encarna y, aunque pueda parecerlo, no es una película autobiográfica, tanto el personaje ficticio como el actor real se hallan en un momento vital parecido, lo que ya no podemos tener claro es si Clooney también sufre de una crisis existencial, hasta ahí no llegamos. Porque de esto va esta cinta “netflixniana”, de poner en cuestión la fama, el éxito y toda la vida personal y profesional de una celebridad al entrar en la mediana edad. Dramedia sobre el cine dentro del cine, al fin y al cabo, que progresa un tanto cansinamente entre retazos del pasado y anécdotas del presente para lucimiento de los tics habituales del que fuera prota de "Michael Clayton" o Los idus de marzo. Sacar chicha se le puede sacar, pero tampoco se presta demasiado a ello.
