El TerrorMolins, que tendrá lugar del 27 de octubre al 13 de noviembre en su versión online en Filmin y del 4 al 13 de noviembre presencial, se prepara para la celebración de su 41ª edición presentando imagen y un adelanto de seis títulos que formarán parte de la programación de este año.
El cartel, obra del reconocido diseñador Andreu Gallart con la colaboración de Joan Jarque y Anna Aguilera y fotografía de Joan Gosa, remite a los relatos clásicos de terror y música, encabezados por el Fantasma de la Ópera. La máscara como elemento teatral y operístico, pero también como objeto de ocultamiento y misterio, protagoniza una composición limpia y minimalista detrás de la cual se esconde una nueva hornada del cine más terrorífico e inquietante. Gallart, autor también del logotipo del festival, juega con la superposición entre la tipografía y la máscara, y con dos versiones del cartel —diurna y nocturna—, para dar a la composición un tono fantasmagórico y tenebroso.
Nueve capítulos de poco más de diez minutos componen esta serie que podría haber sido perfectamente un largometraje cómico pero que fragmentada de este modo se digiere con suma facilidad. Precisamente gracias a su escasísima duración es soportable, ya que en algunos tramos, el inexplicable comportamiento de su protagonista puede sacarnos de quicio, ya que al no estar englobada en la comedia absurda, se exige un mínimo de lógica en ciertos comportamientos. Pese a todo, alguna que otra ocurrencia, la originalidad de la premisa y el carisma de un insecto con mucha más inteligencia que el humano protagonista, pueden darte algún que otro aguijonazo humorístico que te pique en el hueso de la risa.
Audrey Hepburn, siempre adorable, y Cary Grant, jovial y algo granuja, formaron dúo prominente en una comedia de intriga al estilo de aquel 1963. Como al volante estaba Stanley Donen, maestro en ese género -y ante todo del musical, cabe resaltar-, y en la banda sonora Henry Mancini, nada podía salir mal. Pues así fue, tal conjunción de talentos brindó una cinta cómica y de enredo policíaco con toques de humor negro convertida de inmediato en clásico total. Es ligera hasta ser frívola, graciosa sin provocar la carcajada, pero mantiene la atención del espectador entre las idas y venidas de los personajes en una ciudad de París idealizada por aquello del glamour, la alta costura o la bohemia. Vamos, que es una película deliciosa e imprescindible, señoras y señores.
Dos novedades importantes nos trae este nuevo largometraje del universo Dragon Ball, siendo el más visible su animación realizada por primera vez en 3D que no acaba de cuajar, ya que los movimientos resultan algo toscos y los escenarios menos detallados de lo habitual. Por otro lado tenemos una historia que deja de lado a los últimamente habituales Goku y Vegeta para centrarse en Son Gohan y Piccolo, lo cual resulta refrescante, no limitándose a ponerlos en pantalla, si no que los personajes evolucionan y son coherentes con lo visto hasta el momento en la serie. La trama, muy simple y poco inspirada, parece sacada de uno de los tantos OVA del montón del siglo pasado donde se reciclaban estructuras narrativas propias y se copiaban enemigos, pero hay que reconocer que va de menos a más, culminando en una batalla final que pondrá los pelos de punta a los fans.
Los mundos virtuales de Sitges 2022 ya están a punto. Sitges - Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya presenta este año una programación diversa y audaz, sintomática del gran estado en el que se encuentra el cine fantástico en los últimos tiempos. Entre los casi 200 largometrajes que conforman esta 55ª edición se pueden encontrar tanto grandes maestros del fantástico como prometedores realizadores incipientes. Del 6 al 16 de octubre, las butacas del Auditori, Prado, Retiro, Tramuntana y Escorxador volverán a albergar el fervor y el entusiasmo de los fans.
Dario Argento recibirá en su visita a Sitges el Golden Honorary Award por su monolítica contribución al cine de terror. El veterano productor y director, que ya recibió el premio Máquina del Tiempo en la edición de 1999 y el Gran Premio Honorífico en el año 2012, se convirtió en toda una institución el cine de género en los años 70 y 80, época en la que popularizó el subgénero del giallo. En su haber tiene clásicos de culto como Suspiria, Rojo oscuro, Phenomena o Tenebrae. Este año acudirá a su cita presentando Occhiali Neri, su primera película en diez años.
Además, un habitual de Sitges como Quentin Dupieux también será homenajeado con el premio Máquina del Tiempo. El cineasta francés, que ha alentado las carcajadas del Auditori en numerosas ocasiones (Mandíbulas, Rubber, Réalité, etc) presentará este año Incroyable mais vrai y Fumer fait tousser, dos acercamientos distintos a la comedia absurda que tanto le caracteriza.
El estadounidense Ti West brindará la Pearl, la esperada precuela de X. Ambientada décadas antes de los acontecimientos de X, Mia Goth torna interpretando a la futura psicópata Pearl, aquí una granjera adolescente de ojos estrellados con la mecha corta y una ambición mortal. Además, el Festival tendrá el honro de recibir la visita de Ti West, a quien se le entregará el Premio Máquina del Tiempo a toda una carrera dedicada al cine de terror.
Una figura esencial de la animación japonesa de las últimas dos décadas, Masaaki Yuasa, no podía faltar en esta edición de Sitges. Después de presentar Night is Short, Walk On Girl y Lu Over the Wall en 2017, y Riding Your Wave en 2019, el reconocido realizador nipón acudirá al Festival para recibir el Premio Máquina del Tiempo, además de para presentar su nuevo largometraje, Inu-oh. Esta nueva y psicodélica propuesta pretende reimaginar la historia antigua de Japón combinando su tradición teatral con un irresistible espectáculo rockero, adornado con los toques de surrealismo que caracterizan a la animación de Yuasa.
El Festival de Sitges también acogerá la premier nacional de una esperada producción española. Eduardo Casanova vuelve al Festival de Sitges tras haber presentado un fragmento de su ópera prima, Pieles, en la edición de 2016. Esta vez, después de un amplio recorrido en festivales por todo el mundo, vuelve en sección oficial con La piedad, su película de confirmación. Una mezcla entre terror y melodrama bañada de un omnipresente color rosa que hace gala del habitual estilo excesivo y barroco del director.
El director Jaime Chávarri optará a la Espiga de Oro de la Semana Internacional de Cine de Valladolid con La Manzana de Oro, su regreso a la dirección de largometrajes tras un periodo de 17 años desde el estreno de Camarón (2005), su última película hasta la fecha. La Manzana de Oro,
adaptación de la novela “Ávidas pretensiones” de Fernando Aramburu,
cuenta con un amplio elenco encabezado por Sergi López, Marta Nieto,
Adrián Lastra, Joaquín Climent, Paca Gabaldón, Vicky Peña, Elena Seijo,
Roberto Enríquez y Ginés García Millán. La Manzana de Oro es
una producción de La Piruleta Films, con la coproducción gallega de Viva
Zapata & Villar, la financiación del ICAA y RTVE, y el apoyo de la
Diputación de Ourense.
La película de Chávarri, que recibió la
Espiga de Honor de Seminci en 1999, trata sobre la llegada de un
invitado inesperado que desestabiliza las Jornadas Poéticas que cada año
reúne en un aislado convento del noroeste peninsular a distintas
tendencias de la poesía española. Durante un fin de semana acelerado,
mientras los poetas escriben, recitan y se vigilan, persiguiendo un
premio dorado, una sospecha de plagio, la batalla por la presencia en
una futura antología, la irreverencia de un rapero, el cumpleaños de un
poeta centenario, unas setas venenosas, los imprevistos cruces sexuales y
el despertar de amores tardíos, culminarán en una noche tormentosa
después del triunfo insospechado de una nueva estrella femenina de la
poesía contemporánea.
Jaime Chávarri (Madrid,
1943), licenciado en Derecho y tras cursar dos años en la Escuela
Oficial de Cinematografía, debuta tras las cámaras con Run, Blancanieves, Run (1967), aunque se considera Los viajes escolares (1973) su primera obra comercial. Trabaja con Elías Querejeta en el documental sobre la familia del poeta Leopoldo Panero El desencanto (1976) y los filmes de ficción A un dios desconocido (1977) y Dedicatoria (1980), y con Alfredo Matas en las adaptaciones de obras literarias de Llorenç Villalonga (Bearn o La sala de las muñecas), Fernando Fernán Gómez (Las bicicletas son para el verano) y Pablo Sorozábal (Tierno verano de lujurias y azoteas). Autor de una veintena de títulos, Chávarri rodó dos musicales protagonizados por Ángela Molina y Manuel Bandera, Las cosas del querer (1989) y su secuela Las cosas del querer 2ª parte (1995). Besos para todos (2000), El año del diluvio (2004) y Camarón (2005) son sus últimos títulos hasta la fecha.
La zona de Nueva York y cercanías, en este caso Nueva Jersey, desde siempre ha sido sede casual de gran cantidad de superhéroes, y en esta ocasión surge una nueva que cubre todos los estereotipos requeridos por la cultura de lo políticamente correcto que condiciona las producciones mainstream de hoy en día. Por lo que tenemos una versión de Spiderman en chica musulmana que empieza con estilo propio y desparpajo, tanto a nivel argumental como de realización, pero que a partir del segundo capítulo cae presa de la mediocridad que últimamente envuelven muchas de las producciones de Marvel, fruto de la saturación.
Sus protagonistas tienen su gracia y el mínimo de personalidad para no caer mal, pero de los seis capítulos que componen la miniserie, por suerte de duración ajustada, sobran un mínimo de dos, y seguramente con una película de menos de dos horas se podría haber contado lo mismo de mejor modo y aburriendo menos. Por lo que a menos que seas un aficionado acérrimo del UCM que quiere ver todo lo que hacen a cualquier precio, te puedes ahorrar esta serie simplemente buscando en internet las escasas revelaciones que ofrece cuya importancia podría afectar a las futuras películas y series de Marvel.
Acercamiento un poco más adulto de lo habitual al infinito mundo de los Pokémon con este largometraje de acción real mezclado con bichos animados por ordenador, en el que thriller, comedia, acción e incluso drama familiar se combinan hasta convertirse en un incesante cocktail de géneros que sin trascender, acaba resultando bastante entretenido y congruente dentro su propio imaginario. Es inevitable toparse con varias situaciones y giros un tanto trillados, y si no eres un cazador de pokemons avezado quizás te pierdas entre tanto nombre estrambótico y concepto fantástico, pero aún así está concebido para que toda clase de público pueda disfrutar en mayor o menor medida de esta pasable película.
No mires a los ojos, nuevo largometraje del guionista y director navarro Félix Viscarret
(Pamplona, 1975), inaugurará la 67 edición de la Semana Internacional
de Cine de Valladolid, que tendrá lugar del 22 al 29 de octubre. El
film, que se presenta a concurso en la Sección Oficial de Seminci,
adapta la novela Desde la sombra, de Juan José Millás, y está protagonizada por Paco León, Leonor Watling, Álex Brendemühl y Juan Diego Botto.
No mires a los ojos es una producción de Tornasol y Desde la sombra del árbol A.I.E., en coproducción con Entre Chien et Loup (Bélgica), con la participación de RTVE y Movistar +. La película, distribuida en España por Universal Pictures International Spain, llegará a las salas de cine el 4 de noviembre.
El descenso de calidad, humorístico, y en mayor medida de genuinidad, iniciado al final de la primera temporada y confirmado durante la segunda, se agrava en esta tercera entrega. Ahora las bromas paródicas apenan son comentarios sueltos y escasos a lo largo de lo más alarmante de todo, la eterna duración de los diez episodios que oscilan entre un mínimo de sesenta minutos y un máximos de noventa. Metraje excesivo para una serie que no deja de ser un refrito vestido de homenaje de "Star Trek: The Next Generation", y cuyas tramas ganarían en ritmo y diversión con recortes de uno o incluso dos cuartos de hora.
En realidad las historias no están tan mal, todas giran de un modo indirecto, y casi siempre directo, alrededor de los problemas personales de los personajes, intentando ser un reflejo de la hipocresía de nuestra sociedad plasmada en civilizaciones extraterrestres donde raza, género, intolerancia o solidaridad representan un obstáculo que nuestros protagonistas deben solventar dejando una "valiosa" moraleja en el epílogo. Y si bien conforme nos acercamos al último capítulo la cosa mejora, es en el final cuando toca fondo ofreciendo una season finale que a diferencia de las anteriores carece de trascendencia, tensión o épica, siendo más digno de una sitcom mala de los años noventa que de una serie scifi.
La octava edición del Foro de Desarrollo y Coproducción Internacional Ventana CineMad, así como su programa de formación Laboratorio Ventana CineMad, se presentará el próximo lunes 19 de septiembre a las 18:30h en el Café Victoria, dentro del marco del Festival de San Sebastián. Su objetivo es fomentar el desarrollo de proyectos, internacionalizar el sector audiovisual madrileño y atraer rodajes, producción y posproducción de creaciones audiovisuales de calidad hasta la Comunidad de Madrid.
Ventana CineMad tendrá lugar el 5 y 6 de octubre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Durante estos días, los 16 proyectos seleccionados por un comité de expertos entre los 117 inscritos (un 30% más que en la pasada edición) harán sus presentaciones en formato pitch aplicando el conocimiento adquirido durante el primer ciclo del programa de formación ya realizado. Optarán a 60.000€ en premios, 15.000€ más que en la pasada edición, a repartir entre las cuatro categorías: animación, documental (largometrajes y series), series de ficción, largometrajes de ficción. Además, habrá un nuevo premio de 3.000€ al mejor pitch y cada uno de los proyectos seleccionados recibirá una bolsa económica que podrá destinar a la internacionalización del proyecto.
Las acreditaciones profesionales para asistir gratuitamente a esta octava edición ya están abiertas previa inscripción en este enlacepara asistir presencialmente y en este enlace para asistir online.
A la novedad del programa de formación Laboratorio Ventana CineMad, a esta edición también se suma la colaboración con TorinoFilmLab Next 2023 ya que uno de los 16 proyectos seleccionados participará en este evento internacional de referencia.
Western crepuscular protagonizado por un veterano Gregory Peck dando cuerpo a un hombre convertido en héroe a su pesar, una película con una base argumental que nos retrotrae a la insigne Centauros del desierto y esas historias sobre mujeres raptadas por tribus indias. La figura del perseguidor, un apache cruel e implacable en forma de sombra mortal que apenas se deja ver, hace saltar los límites del género para casi adentrarse en el psychothriller. Este enfoque singular es lo que proporciona a la cinta su mayor atractivo. A pesar de eso, no se halla entre las recordadas por la cinefilia, acaso desdeñada por atribuírsele un tratamiento racista y estereotipado de los indios norteamericanos. Puede no faltarles razón a sus detractores, pero debates a un lado, desde aquí la reivindicamos.
La 55ª edición del Festival de Sitges se acerca a la velocidad
de los circuitos informáticos de TRON y ofrece un nuevo avance de
programación. Acción y animación procedentes del continente asiático;
nuevos títulos muy esperados de directores de terror que ya son de
culto, y los mejores documentales de la temporada se podrán ver del 6 al
16 de octubre en el primer festival de género fantástico del mundo.
Desde Corea del Sur llegan tres títulos que son una pura fiesta del género. A Man of Reason, de Jeong Woo-seong, un thriller de estilo polar; Project Wolf Hunting, de Kim Hong-sun, con generosas dosis de adrenalina y violencia, y Alienoid, de Choi Dong-hoon, que combina ciencia ficción y artes marciales con androides.
El anime japonés, como es habitual, tendrá un papel relevante en el Festival. Dozens of Norths, la propuesta visualmente fascinante de Koji Yamamura; el musical animado de Yasuhiro Yoshiura, Sing a Bit of Harmony, y Blue Thermal,
de Masaki Tachibana, sobre un club de aviación universitario. Y directo
de Indonesia aterrizará en el Festival el horror sobrenatural de Satan’s Slaves: Communion, secuela de Satan’s Slaves que presenta Joko Anwan, director también de la terrorífica Impetigore.
Melodrama con elementos de intriga criminal con el que Sean Connery reclamaba el estrellato tras las dos primeras entregas de James Bond. Le acompañaron Gina Lollobrigida, ya convertida en esplendorosa maggiorata, y Ralph Richardson dando el toque de clase inglesa. Un triángulo de tiras y aflojas engendrado por el amor, menos que más, y el dinero, sobre todo el dinero. Al transcurrir la narración por los archisabidos parámetros del género, se atisba fácilmente, y desde un buen principio, por dónde van a ir los derroteros, aunque eso no impide disfrutar de los enredos y maquinaciones que nos encarrilan hacia la mencionada intriga criminal. Lástima que el desenlace, escueto y apresurado, lastre el balance final. Aun así, el lujo, Gina y Sean son pretextos más que sobrados para asomarse a este film británico de 1964.
Cuatro años después de "La naranja mecánica" y cinco antes de "El resplandor" se sitúa este drama de época que confirma algo irrefutable: Stanley Kubrick tendrá alguna película rara, como la presente, pero mala, ninguna. Y es que este largometraje de tres horas de duración cabe reconocer que resulta farragoso en ciertos tramos, pero es una magnífica obra de arte en lo que a realización se refiere, y rebosa autenticidad por los cuatro costados. La historia, dividida en dos partes bien diferenciadas, "Intermission" incluida, resulta realmente amena en la primera, siendo una aventura estilo "La Odisea" llena de idas y venidas para dejar paso a una segunda mitad en la que Redmond Barry pierde protagonismo para convertirse en una tragedia familiar. Un alarde de cine que aunque requiera un esfuerzo, merece y debe verse.
El vacío cinematográfico entre La venganza de los Sith y Una nueva esperanza se pretende llenar parcialmente con esta miniserie de seis capítulos que nos narra unos hechos situados a medio camino cronológico de ambas películas. Y a priori, la expectativa de un duelo entre Obi-Wan y Vader es más que llamativa, y de hecho tiene lugar, pero acaba siendo lo de menos dentro de una aventura genérica y repetitiva en la que una jovencísima y repelente princesa Leia copa el protagonismo a lo largo un cúmulo persecuciones y peleas absurdas con un irrelevante Luke y varios insustanciales nuevos personajes.
Por lo que tras cuatro horas de metraje esta miniserie nos deja casi en el mismo punto argumental en el que estábamos al principio, sin aportar nada que no supiéramos ni lograr enriquecer los personajes lo suficiente como para justificar su creación. Cabe reconocer que en términos técnicos, como no podía ser de otra manera, está a la altura de las circunstancias galácticas, con grandes escenarios, buenas coreografías y espectaculares efectos especiales, pero poco más se puede rascar aparte de disfrutar de nuevo de Ewan McGregor en un papel que le va como anillo al dedo.
Después de haber anunciado su participación y estreno europeo en la sección Noves Visions del Festival Internacional de Sitges, La Paradoja de Antares anuncia su estreno internacional en la 17 edición de Fantastic Fest en Texas (EEUU) que tendrá lugar del 22 al 29 de septiembre.
La película, escrita y dirigida por Luis Tinoco, corre a cargo del estudio de efectos visuales Onirikal Studio, quien regresa a la producción cinematográfica después del éxito del multipremiado cortometraje de ciencia ficción Caronte.
La Paradoja de Antares es un thriller dramático rodado durante tres semanas en una única localización: un set creado en las instalaciones de la propia productora. Andrea Trepat (Mar de Plástico, Gran Hotel, Amar es para siempre, etc.) da vida a Alexandra Baeza, el personaje central y protagonista que tendrá que enfrentarse a unasituación límite sin igual.
El reparto se completa con los siguientes actores y actrices: Aleida Torrent, David Ramírez y Jaume de Sans, además de la colaboración especial de José Luis Crespo (Quantum Fracture), youtuber y divulgador científico con millones de seguidores.
Sinopsis
Alexandra,
científica de guardia de un radiotelescopio, recibe una señal que
podría responder a una de las preguntas más trascendentales de la
humanidad. Solo tiene un par de horas para verificarla, pero un
inesperado problema familiar le obligará a librar una dramática lucha
interna en una carrera contra reloj por desvelar uno de los mayores
misterios del universo.
En palabras de su director y guionista, Luis Tinoco, “La
Paradoja de Antares es una apuesta por un tipo de cine independiente
donde prima la originalidad del guión, la trama y las interpretaciones.
El trabajo minucioso de investigación científica y los ensayos con los
actores, quienes han tenido libertad para hacer suyos los diálogos, han
sido claves para dar verosimilitud y naturalidad a la película”.
La Paradoja de Antares cuenta con la música de Arnau Bataller (Rec 4, Way Down, A Perfect Day, etc.), recientemente nominado al Premio Goya y ganador del Premio Gaudí 2022 por Mediterráneo; el diseño de sonido corre a cargo de Andrey Francés (Keloid, The Host Of The Heaven, Null, etc.); Frank Gutierrez se encarga del montaje (La teta asustada, Una pistola en cada mano); y la propia Onirikal Studio de los efectos visuales.
Su guionista y director, Luis Tinoco, ha estado nominado a los Premios Goya y Premios Gaudí. Cuenta con más de 20 años de experiencia en la industria de los efectos visuales para cine, ha trabajado para películas como Interstellar de Christopher Nolan, ganadora del Premio Oscar a los Mejores Efectos Visuales; además de otros blockbusters de Hollywood como Hercules: The Thracian Wars de Brett Ratner (X-Men, Red Dragon, Prison Break, etc.).
Sobre Onirikal Studio
El estudio es conocido por ser el responsable de los efectos visuales de más de 100 proyectos de cine y TV, tanto nacionales como internacionales, entre los que destacan títulos como Hellboy (Neil Marshall, 2019). Ha trabajado para clientes de la talla de Netflix, Amazon, Warner Bros, BBC o Free Scott, entre otros.
En 2016 el estudio inició la producción de proyectos audiovisuales propios con el cortometraje Caronte, ganador de 65 premios internacionales y seleccionado en más de 200 festivales. Actualmente ha realizado La Paradoja de Antares, ópera prima de su director Luis Tinoco.
Entre efectos gráficos sin mesura, drones a todo pasto y cabriolas imposibles pasan los ciento treinta minutos de una cinta coreana que intenta petarlo en Netflix. Nada tiene lógica ni sentido, es la acción por la acción, la sangre por la sangre sin importar fondo o forma en momento alguno. Desde infectados tipo 28 días hasta agentes dobles/triples y cualquier otra descabellada ocurrencia, de todo han metido, aunque sea a empujones, en esta desacomplejada insensatez que nos llega desde la pujante cinematografía surcoreana en su intento de hacerse un hueco en el mercado internacional. No andan escasos de medios, técnica e imaginación, lo demuestran una y otra vez. Si deciden verla háganlo sin prejuicios y dispuestos a aceptar pulpo como animal de compañía, esa es la única manera de pasar un buen rato.
Una premisa rebuscada sirve como excusa para deleitarnos con este divertimento que desde el primer al último minuto no decae en ritmo y desparpajo en ningún momento. Salvando las distancias, nos encontramos con una mezcla de diálogos estilo Quentin Tarantino con una frenética realización semejante al mejor Guy Ritchie. Además, con la excusa del destino o la mala suerte, la historia se mueve a base de coincidencias ocurrentes que funcionan pese a su oportunismo, mérito en gran medida a un reparto tan chisposo como chistoso. Una comedia de acción de las que apetece ver sin reparos en cualquier momento, y si es en una fresquita sala de cine mucho mejor.
Cinta bélica que para asombro de propios y extraños no protagonizan unos heroicos americanos o británicos si no un comando alemán bajo las órdenes directas del mismísimo Hitler, en una misión que como siempre suele decirse ha de cambiar el curso de la guerra. Con un brillante reparto encabezado por Michael Caine, seguido por Donald Sutherland, Robert Duvall o Donald Pleasence entre otros, es una epopeya de hombres valerosos, pero malditos y condenados por amigos y enemigos que a pesar de todo están dispuestos a cumplir la misión por patriotismo, o por el honor del guerrero o, simplemente, porque es su deber. Vibrante dirección del artesano clásico John Sturges ("Los siete Magníficos", "La gran evasión") con el acierto indudable de haber sabido empapar de fatalismo una narración que va más allá de la simple historieta de hazañas bélicas.
El nivel de sangre, sexo y violencia no baja en esta tercera temporada que tras una segunda que mejoraba la primera, baja el listón en lo que a calidad narrativa se refiere pero aún así logra mantener una de sus inapelables señas de identidad, atraparnos al final de cada capítulo con una incesante sucesión de revelaciones y giros variopintos. El reparto sigue en su buena línea a la hora de plasmar las diferentes penurias y perturbaciones de sus respectivos personajes, fomentado ahora por una rutilante incorporación, Soldier "Jensen Dean Winchester Ackles" Boy, quien logra echar más leña al irreverente fuego de la serie.
Lo cierto es que es impredecible saber con que clase de perversiones tienen pensado sorprendernos en futuras entregas, pero podemos garantizar que en la presente presenciamos momentos realmente retorcidos a la par que hilarantes, lo que convierte esta serie en una de las más divertidas de la actualidad en una época donde lo políticamente correcto condiciona la originalidad y la innovación, algo en lo que afortunadamente no está cayendo esta ficción superheroíca,
El reconocido estudio de efectos visuales Onirikal Studio regresa a la producción cinematográfica con el largometraje La Paradoja de Antares que recientemente ha anunciado su participación en el Festival Internacional de Sitges, donde tendrá su estreno europeo en la sección Noves Visions. Está escrito y dirigido por Luis Tinoco, también responsable del multipremiado cortometraje de ciencia ficción Caronte.
La Paradoja de Antares es un thriller dramático que se ha rodado durante tres semanas en una única localización: un set creado en las instalaciones de la propia productora. Andrea Trepat (Mar de Plástico, Gran Hotel, Amar es para siempre, etc.) da vida a Alexandra Baeza, el personaje central y protagonista que tendrá que enfrentarse a unasituación límite sin igual.
El reparto se completa con los siguientes actores y actrices: Aleida Torrent, David Ramírez y Jaume de Sans, además de la colaboración especial de José Luis Crespo (Quantum Fracture), youtuber y divulgador científico con millones de seguidores.
El sexteto de cómicos británicos Monty Python dieron el campanazo internacional con este delirante remedo de mesías llamado Brian, torpe y gafe hasta decir basta y al que le rodean una pléyade de tipos a cuál más disparatado y estrambótico. La Galilea en tiempos de Jesucristo y los romanos ocupantes sirven para ridiculizar y escarnecer a todo bicho viviente, desde políticos o militares hasta curas, pasando por un populacho descerebrado dispuesto a seguir a cualquier tarambana ansioso en hacerse pasar por el elegido de Dios, es decir, una alocada sucesión de burlas y sarcasmos tan vigentes en el año de producción de la cinta, 1979, como en el que tenemos el dudoso placer de vivir en la actualidad. El absurdo, marca de la casa que los Monty Python convirtieron a lo largo de su carrera grupal en todo un arte. Ya son parte de la cúspide del humor no solo británico, si no universal.
Juntando dos temáticas tan manidas como los superhéroes y las mascotas surge esta cinta de animación que basa su éxito en la multitud de referencias al universo DC que aparecen en ella. Pero eso no es suficiente para conseguir una película que marque la diferencia u ofrezca algo que no hayamos visto infinidad de veces, ya sean personajes caninos estereotipados, un mensaje de superación sobrexplotado o su estructura narrativa carente de sorpresas. Aún así, goza de algunos chistes, sobre todo en sus primeros compases, que tienen un mínimo de gracia y que deberían haber marcado la tónica general de un largometraje orientado a un público cuyo rango de edad es bastante limitado, ya que no es lo suficientemente blanca para menores de siete años ni lo bastante gamberra para motivar a los mayores de doce.
En septiembre Cine Yelmo volverá a proyectar zarzuela en sus salas de cine conLa rosa del azafrán, la adaptación libre de la famosa novela El perro del hortelanode Lope de Vega. Podrá verse el próximo 27 de septiembre, en colaboración con la Compañía Lírica Alicantina, en 6 ciudades: Madrid, Barcelona, Alicante, Málaga, Valencia y Valladolid. La proyección forma parte de la programación de +Que Cine, la ventana de contenidos alternativos de Cine Yelmo.
La rosa del azafránes una conocida zarzuela en dos actos con libro de Federico Romoer y Guillermo Fernández-Shaw y música de Jacinto Guerrero cuyo estreno tuvo lugar en el Teatro Calderón de Madrid en 1930. Esta producción actual de una de las zarzuelas más queridas por el público y cuenta con el siguiente casting: Ascensión Padilla (Sagrario), Javier Rubio (Juan Pedro), Mari Carmen Yelo (Catalina), Alberto Galera (Don Generoso) y Carmen Rubio (Custodia), entre otros. Además, cuenta con la Orquesta Sinfónica del Vinalopó con José Antonio Pérez Botella en la dirección.
Nadie que haya visto la serie "Downton Abbey" puede llamarse a engaño en esta segunda adaptación cinematográfica, la flema británica y los buenos modales continúan presidiendo la función, siempre con el mejor gusto posible, evidentemente. También queda claro el cariz de epílogo de la cinta, personajes importantes dan un giro decisivo en sus vidas, alguno incluso definitivo, y se cierran tramas pendientes. La modernidad se les viene encima a los Crawley, pero la esencia permanece, porque todo debe cambiar para que nada cambie, como afirma Lampedusa en boca de Burt Lancaster en "El Gatopardo" de Visconti. Aparte de esas consideraciones la película da lo que promete: buenos sentimientos, algunas lágrimas, clase y estilo, en fin, lo que anhelan los fans de Lady Mary, Mr. Carson y demás habitantes de la Casa Señorial. Mientras quede algo de todos ellos el Imperio Británico perdurará, o eso parecen decirnos.
El director, productor y guionista británico Edgar Wright recibirá el premio Máquina del Tiempo en Sitges 2022. Wright obtuvo reconocimiento mundial por primera vez con su trilogía Three Flavours Cornetto, que consta de Zombies Party, Arma fatal y Bienvenidos al fin del mundo, realizada con los actores Simon Pegg y Nick Frost, así como el productor Nira Park. Wright también coescribió, produjo y dirigió la película de 2010 Scott Pilgrim contra el mundo. Con Joe Cornish y Steven Moffat, escribió Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio de Steven Spielberg (2011). Además, creó la película de acción criminal de 2017 Baby Driver, que se convirtió en un éxito mundial de taquilla, y en 2021 dirigió y coescribió, con Krysty Wilson-Cairns, Última noche en el Soho. El mismo año también lanzó su primera película documental, The Sparks Brothers.
El prolífico director de cine de género Neil Marshall también será reconocido con una Máquina del Tiempo. Su carrera se inició hace más de veinte años con Dog Soldiers, una de las películas de terror británicas más populares de todos los tiempos, seguido por el gran éxito de taquilla -aclamado por la crítica- The Descent, que recaudó más de 50 millones de dólares con un presupuesto de solo tres millones. Marshall también es uno de los directores más solicitados de la televisión actual, puesto que dirigió dos de los episodios más épicos de Juego de tronos, los pilotos de Black Sails, Constantine y Timeless, y capítulos destacables de Hannibal y Westworld para JJ Abrams. En 2018, dirigió y produjo la lujosa nueva versión de Lost in Space para Netflix y en 2021 estrenó The Reckoning. Sitges 2022 estrenará The Lair, un retorno a los orígenes sobre una piloto que tiene que sobrevivir dentro de un búnker donde se esconden armas biológicas.
Si en la primera temporada la paradoja temporal era un bucle infinito, en esta ha tomado la mecánica forma de un vagón de metro que lleva a nuestra protagonista, y ya de paso a su secundario amigo, a revivir pasados ajenos metidos en los cuerpos de sus ancestros. Algo ciertamente original dentro de este fantástico género pero que acaba dando mucho menos juego de lo deseado, y eso que el concepto de "matrioshka" temporal lo llevan a extremos físicamente muy literales.
Pero con el paso de los capítulos, apenas siete de media hora cada uno, la historia toma carices metafísicos existenciales difíciles de seguir, culminando en un desenlace ideado por mentes afectadas por algún tipo de psicotrópico. Aún así, debe valorarse el hecho de buscar la innovación, evitando la reiteración de la iteración de su anterior entrega, lo cual no impide que esta segunda ronda de las peripecias de la descarada y arrasadora Nadia sea una ida de olla de mucho cuidado no apta para cualquier momento ni persona.
Como ya se anunció el pasado mes de octubre, Irlanda será el país invitado en la próxima 67 edición de la Semana Internacional de Cine con una retrospectiva que incluirá una selección de su cinematografía a lo largo de las dos últimas décadas.
Un total de 18 largometrajes, cuatro de ellos documentales, y un programa de cortos de animación compuesto por cinco títulos, constituirán esta muestra de cine irlandés del siglo XXI que se completará con la proyección especial de la película Into the West, de Mike Newell, en su 30 aniversario.
La selección de películas de este ciclo, organizado en colaboración con The Irish Film Institute, Culture Ireland y la Embajada de Irlanda en España, cuenta con nombres destacados en la cinematografía irlandesa como Neil Jordan, ganador de un Oscar por The Crying Game (1992) y la Espiga de Oro de SEMINCi con Mona Lisa (1986), y de quien se programara su largometraje Breakfast on Pluto (2005).
Un duelo a muerte a bordo de un tren de mercancías entre un despiadado ferroviario, Ernest Borgnine, y un astuto vagabundo, Lee Marvin. Película de género inclasificable: podría ser un drama social, cine de acción con fondo o un atípico psychothriller, pero también todo a la vez. En cualquier caso, curiosa y emocionante historia de supervivencia con toques de picaresca, violencia y crítica social situada en plena Gran Depresión americana. Parábola, cabe resaltar, sobre el individualismo en un contexto de furiosa lucha de clases, una defensa de la libertad en un sentido antiautoritario y ácrata del que nada tiene que perder porque nada tiene.
Cinta genérica de acción que al más puro estilo del Equipo A junta a un grupo de soldados repudiados que se dedican a hacer el bien soltando chascarrillos a cascoporro durante infinidad de escenas en cámara lento. El reparto es de lo más llamativo, mezclando estrellas en declive con otras en auge, y encabezado por un habitual secundario en labores de protagonista. Cabe decir que pese a su previsibilidad es bastante amena, con alguna secuencia de acción absurdamente ocurrente que prolifera menos de lo deseado en esta película que se puede ver de fondo mientras haces otras cosas y no perderás el hilo.
Cuarta entrega en "solitario" del dios del trueno que debido a su chisposo director y coguionista Taika Waititi se convierte en uno de los largometrajes más cómicos del UCM. Aún así también cuenta con momentos realmente trágicos, por lo que estamos ante un vaivén de emociones de ritmo desenfrenado que no deja margen al aburrimiento y que viene cargado de oscarizadas estrellas de Hollywood de la talla de Natalie Portman, Christian Bale y Russell Crowe, además de apariciones puntuales de conocidos personajes. Y lo mejor de todo, sin rebosar originalidad en el desarrollo de acontecimientos, su desenlace sí resulta lo suficientemente innovador como para destacar entre la mediocridad reciente de las producciones en cine y televisión de Marvel Studios.
Distintos estilos de comedia se entremezclan en este clásico absoluto, en el que la sátira política es el detonante inicial para convertirse paulatinamente en una película romántica que nos deja varias escenas de enredos para el recuerdo, y una Greta Garbo en plenitud de facultades. En la retaguardia nombres tan ilustres como Ernst Lubitsch en la dirección o Billy Wilder coescribiendo un guion, que si bien es brillante en sus dos primeros tercios, pega un frenazo en el último para dar un giro más tradicional y aún así igual de entrañable y espléndido que el resto de un largometraje rodado para aportar algo de luz y humor en uno de los momentos más convulsos en la historia de la humanidad.
El Foro de Desarrollo y Coproducción Internacional Ventana CineMad ya ha anunciado las fechas y la sede en que se celebrará su octava edición: 5 y 6 de octubre en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. También ha desvelado los 16 proyectos de largometraje de ficción, documental y series de TV (ficción y animación) que participarán en esta cita imprescindible para la industria audiovisual.
Un comité de expertos ha seleccionado estos proyectos entre los 117
inscritos (un 30% más que en la pasada edición) en base a su calidad y valor artístico, potencial internacional, viabilidad financiera y relación con la región de Madrid.
El objetivo de Ventana CineMad es favorecer la internacionalización del tejido audiovisual madrileño y la promoción de la industria local y regional mediante el impulso de los rodajes y de la producción audiovisual de calidad.
Entre los 16 proyectos seleccionados, siete son largometrajes de ficción, cuatro son series de TV (dos de ficción y dos de animación) y cinco son documentales. De ellos, seis están dirigidos por mujeres y diez están escritos o co-escritos por mujeres. Estos proyectos optarán a 60.000€ en premios a repartir entre las diferentes categorías, 15.000€ más que en la pasada edición.
El método de Richard Williams, un batiburrillo de ocurrencias, extravagancias, obsesiones y unas pocas dosis de ciencia deportiva, parece ser que llevó a la gloria tenística a dos de sus hijas, Venus y Serena. Estamos, por tanto, ante un biopic parcial de la controvertida personalidad de un padre dispuesto a todo para lograr el triunfo personal a través de su prole. Nada de crítica ni cuestionamiento -el éxito lo justifica todo-, el Sr. Williams sale indemne en esta película por la que Will Smith se llevó el Oscar al mejor actor en la accidentada Gala del 2022. Desde la óptica meramente cinematográfica es una obra convencional, sin aspectos técnicos o formales destacables, como un telefilm, pero de alto standing, eso si. El único interés radica en el método en cuestión, porque no va más allá.
La oxicodona, y concretamente el oxycontin, es una de las drogas más extendidas y problemáticas en los Estados Unidos, y esta premiada miniserie de ocho episodios narra su nacimiento, auge y establecimiento legal mediante tres enfoques diferentes: la farmacéutica, las víctimas y las fuerzas de la ley. A su vez, y dentro de cada uno, hay varias subtramas con personajes diferentes, y ahí es donde encontramos sus principales fortalezas y flaquezas.
Dejando claro que en términos interpretativos todo el reparto raya a un excelente nivel, no todas las líneas argumentales provocan el mismo interés. En lo relativo a la investigación, la mejor parte sin duda y en la que más nos hubiera gustado profundizar, se exprime demasiado la irrelevante vida personal de alguna secundaria, y los tejemanejes de la empresa responsable, tanto a nivel directivo como comercial, valen su peso en oro, aunque es complicado discernir donde termina la realidad y empieza la ficción. Lo mismo ocurre con las historias protagonizados por los adictos, unas más llamativas que otras, pecando de lacrimosas en ciertos momentos.
Aún así, la cantidad de hechos narrados, los continuos saltos temporales, que en ocasiones dificultan seguir el hilo, y lo sorprendente a la par que inquietante de lo que nos están contando, resulta sumamente entretenido y logra transmitir a la perfección la sensación de impotencia de quienes sufrieron, sufren y sufrirán las consecuencias de una escalofriante verdad: el dinero está por encima de la salud de las personas.
Sencilla, directa y divertida, así es este quinto largometraje de la franquicia Gru/Minions, que es a la vez secuela y precuela, y que en poco más de hora y cuarto nos cuenta una historia sin rodeos narrativos, con varios gags graciosos y sobre todo, con estos entrañables enanitos amarillos haciendo las locuras que mejor saben. Eso sí, la originalidad brilla por su ausencia, desarrollándose todo según los cánones habituales en este tipo de cintas, y sin sorpresas para bien, pero tampoco para mal. Lo que está claro que quienes disfrutarán de lo lindo serán los más pequeños, y si los adultos no quedamos tan satisfechos como nos gustaría será porque no es una película hecha para nosotros, que de esas ya tenemos unas cuantas.
Cuesta creer que esta cinta de animación esté hecha con la técnica del stop motion, ya que resulta tan fluida y espectacular como cualquiera realizada por ordenador, lo cual le hace ganar enteros a la hora de valorarla debido al titánico trabajo que ha supuesto su elaboración. Respecto a lo que nos cuenta, sin ser demasiado novedoso, resulta lo suficientemente adecuado, atractivo y ameno para el público de todas las edades, con una historia emotiva que intercala escenas de acción de manera constante y que pese a la previsibilidad de algunos acontecimientos se acaba convirtiendo en una experiencia agradable y estimulante por partes iguales.
La moderada sorpresa que supuso la primera temporada de esta comedia de ciencia ficción se diluye para dejar paso a una trama más estable cuya vertiente detectivesca queda un tanto diluida en beneficio de las alocadas ocurrencias de los diferentes personajes secundarios que ganan protagonismo. Aún así, se guardan algún que otro as en la manga, sobre todo en los capítulos finales, para que haya los alicientes necesarios para ver la ya confirmada tercera entrega que debería ser la última si la historia sigue por estos indiferentes aunque amenos derroteros.
Conscientes de estas limitaciones narrativas, el número de episodios se ha visto reducido, pasando de los diez de su antecesora a solamente siete en la presente, y manteniendo la ajustada y perfecta duración de menos de treinta minutos cada uno para que su visionado no sea farragoso, algo que por suerte no ocurre pese al descenso de calidad del contenido. Así que todo sigue igual en el cielo virtual de Lake View que se salva por los pelos de acabar en el infierno del suspenso televisivo.
Matthew Vaughn desciende un peldaño el nivel en la precuela de la saga King´s Man. Las precedentes Kingsman: Servicio secreto y Kingsman: El círculo de oro rozaban o alcanzaban el notable, sin embargo, la presente se queda en un suficiente bajo. Si algo caracterizaba a la saga era el sentido del humor, unas veces absurdo y otras mordaz, también negro en abundancia, pero siempre idóneo y a caballo de unas superlativas escenas de acción tan descabelladas como apetitosas. No es el caso de la que nos ocupa, la agudeza "british" se hace a un lado para ponerse en modo serio y trascendente, incluso trágico por momentos, y para rematar las secuencias movidas carecen del elaborado atractivo de las cintas previas. Hay que ponerse exquisito cuando cabe esperar más de una franquicia de altos vuelos.
Amazon ha decidido rendir un homenaje en forma de película a una de las cantantes europeas más influyentes de la historia. De este modo se nos narra su vida desde que ganó en San Remo y saltó a la fama hasta los tiempos que corren, pero para dar un toque diferente a este documental también nos cuentan como habría sido su vida siendo una desconocida, ficción también protagonizada por la propia Laura y personas de su entorno que no son actores profesionales, por lo que esta parte queda un tanto forzada y artificial. Pero todo lo demás enamorará irremediablemente a los fans de la cantante italiana y como mínimo resultará cuanto menos curioso a quienes no lo sean.