Premisa peculiar la de esta película de 1968: Ned Merrill (Burt Lancaster), un maduro y adinerado hombre de negocios, decide cruzar el valle donde vive de piscina privada en piscina privada hasta su casa. Un recorrido en el que habrá de enfrentarse al balance de lo que ha sido su existencia en cada visita a las residencias de vecinos y amigos. Lo que empieza como un magnífico día de verano se ha de tornar en un angustioso golpe de realidad ante la impotencia del protagonista. Además de en las piscinas, el personaje se sumerge en un infierno tan inesperado como inapelable: la verdad de lo que es y ha sido su vida. Impresionante interpretación de Mr. Lancaster en una cinta iniciada por el director Frank Perry y finalizada, según cuentan las crónicas, por Sydney Pollack. Una obra, pues, que sufrió una intrincada elaboración, incluso al borde de ser anulada, pero de la que salió algo realmente notable, un drama psicológico que suscita muchas sensibilidades, nunca la indiferencia.
miércoles, 8 de julio de 2026
martes, 6 de septiembre de 2022
La noche de los gigantes
Western crepuscular protagonizado por un veterano Gregory Peck dando cuerpo a un hombre convertido en héroe a su pesar, una película con una base argumental que nos retrotrae a la insigne Centauros del desierto y esas historias sobre mujeres raptadas por tribus indias. La figura del perseguidor, un apache cruel e implacable en forma de sombra mortal que apenas se deja ver, hace saltar los límites del género para casi adentrarse en el psychothriller. Este enfoque singular es lo que proporciona a la cinta su mayor atractivo. A pesar de eso, no se halla entre las recordadas por la cinefilia, acaso desdeñada por atribuírsele un tratamiento racista y estereotipado de los indios norteamericanos. Puede no faltarles razón a sus detractores, pero debates a un lado, desde aquí la reivindicamos.
Puntuación @tomgut65: 7/10






