Hecha para el lucimiento de la siempre fabulosa Natalie Portman, la cual, como era de esperar, se adueña de casi todos los planos de la película, con un historia que gira en torno a su personaje y que a pesar de su innegable talento, no resulta suficiente para que la película salga a flote, por culpa principalmente de un guion demasiado genérico cargado de tópicos y un reparto que no está a su altura. La trama, con tintes dramáticos y de superación personal, goza de un tono excesivamente trascendental, enfatizado gracias, o mejor dicho, por culpa de un ritmo demasiado lento, lo cual solo sirve para estirar una idea cargada de buenas intenciones pero que se dedica a dar vueltas sobre lo mismo para no llegar a ninguna parte.
Mi puntuación: 4/10






