Al contrario que Armas invencibles, cuya fama y críticas son elevadas, esta comedia familiar de acción de menos renombre y con peores reseñas resulta ser mucho más amena y coherente que la filmada por el inimitable Jackie Chan veinticinco años atrás. Divertida porque la acción es más abundante y variada, quizás menos espectacular, pero constante y ocurrente como de costumbre. Y coherente porque se nota que, pese a contar con un guion realmente sencillo, apenas tiene lagunas y los comportamientos de sus personajes así como las consecuencias de sus actos, están justificados de un modo u otro. Además, otro punto a favor es que es blanca como pocas: no tiene tacos, apenas muestra sangre y tampoco contiene nada que pueda incomodar a un adulto si decide verla con un niño de cualquier edad, lo cual sin duda es muy recomendable.
Mi puntuación: 6/10






