Una de las películas mejor valoradas del actor y, en este caso, también codirector Jackie Chan, es a su vez una de las más decepcionantes. En producciones de esta índole no esperas una historia trabajada o profunda, pero en este caso el relato naufraga por culpa de multitud de agujeros de guion. Tampoco buscas grandes interpretaciones, ya que la sobreactuación es lo habitual y, de hecho, hasta tiene su encanto. Lo que es imperdonable es que, en una cinta de acción, apenas haya acción. Al principio hay una escena bastante larga y al final otra realmente espectacular; pero entre medias, salvo alguna "peleilla" puntual, solamente hay paja narrativa que deambula entre la comedia simplona y los chanchullos mafiosos que, sinceramente, se hace muy cuesta arriba. Aun siendo una pena, seguiremos confiando en el bueno de Jackie.
Mi puntuación: 3/10






