Papel a medida de Paul Newman, el de un granuja carismático y rebelde al que nada ni nadie logra doblegar. Y es que el actor norteamericano daba cuerpo a un recluso condenado a trabajos forzados dispuesto a llevar la contraria a cualquier tipo de jerarquía, sea la de sus propios compañeros en el presidio, sea la del alcaide y los guardianes. El tipo de personaje encantador, pícaro e irreductible que tan bien se le daba a Newman cuando su estrellato se hallaba en pleno ascenso, luego demostraría un talento y una personalidad que llegaban más allá de su carisma y atractivo. La cinta es un duro alegato contra el sistema penal americano que en aquellos años sesenta, según se narra, debía ser inhumano, sobre todo cuando la pena implicaba duros trabajos; es también una reivindicación de la dignidad del ser humano en cualquier circunstancia, incluso cuando se esté pagando por un delito o un crimen. El Luke Jackson que interpreta Newman es un paradigma del rebelde con causa, en línea similar a otras figuras célebres del cine y la literatura; nos vienen a la memoria dos bien indicativas: la de McMurphy (Jack Nicholson) en “Alguien voló sobre el nido del cuco” (1975) y la de Andy Dufresne (Tim Robbins) en “Cadena perpetua” (1994), entre otros muchos que ha dado el celuloide y el papel.
miércoles, 15 de julio de 2026
miércoles, 31 de julio de 2024
El silencio de un hombre
Aquí éramos más listos, aun lo somos actualmente en numerosas ocasiones, que directores, guionistas y productores, por eso y en aquel 1967 le pusimos a la producción francesa "Le Samouraï" el rimbombante título de "El silencio de un hombre"; como Alain Delon apenas dice cuatro palabras pareció que encajaba perfectamente. En fin, cosas veredes.
Alain Delon encarna a un metódico y frio asesino profesional traicionado por sus contratistas y dispuesto a todo por desenmarañar el embolado. El destacado cineasta Jean-Pierre Melville encaró el reto elaborando un ejercicio de estilo que en su momento tuvo gran repercusión y que ha sido una influencia notoria posterior. Ese sicario del que lo desconocemos todo es el personaje paradigmático tantas veces visto en el cine, un samurái como el título original define con un férreo código profesional y moral, muy reservado, casi mudo, y preparado para cualquier encargo sin dejar rastro. Delon le da presencia y prestancia perfectas, de hecho, el carácter de su interpretación es el núcleo de toda la película, mientras que el guion importa algo menos -hay bastantes incongruencias que el espectador ha de obviar-, lo sustancial es el aspecto formal que Melville maneja con esmero y maestría. Puede no ser una obra redonda, pero su atractivo es innegable.
miércoles, 15 de mayo de 2024
Los productores (1967)
Comedia del todo irreverente y, aun más, políticamente muy incorrecta. No lo es por valentía ante la corrección impuesta si no por el año de su rodaje, 1967, cuando se podía ser transgresor sin pagarlo en las redes sociales o en los juzgados. Y es que a Mel Brooks nunca le ha faltado la socarronería ni la guasa descacharrante, a las pruebas nos remitimos. Meter en el mismo saco a unos embaucadores "estafabuelas", a Hitler y la comedia musical en un batiburrillo absurdo e hilarante solo se le podía ocurrir, y se le podía permitir, al judío neoyorquino. Gene Wilder y Zero Mostel son los trúhanes y los cómplices involuntarios otros cómicos de la época (Dick Shawn, Kenneth Mars, etc) en una pantomima no apta para todos los paladares, hay que reconocerlo, pero que a pesar de todo se ha convertido en un referente y un clásico del cine. Tenemos claro que tarde o temprano la acabarán censurando o proscribiendo, así que véanla mientras puedan.
miércoles, 22 de diciembre de 2021
El Baile de los Vampiros
Roman Polanski ("La semilla del diablo", "Chinatown") tuvo el antojo de una comedia de vampiros durante un impasse en los inicios de su ascenso a la gloria. Ese afán alumbró una entretenida parodia con pinceladas screwball y manifiestas referencias estéticas y narrativas del género cultivado en las producciones de la Hammer y la Universal. Liviana y de humor ingenuo el paso del tiempo le ha perjudicado un poco, no obstante, desde aquel 1967 hasta hoy ha obtenido una merecida aura de film de culto y, por añadidura, la presencia de la hermosa y malograda Sharon Tate aporta un plus de interés para los conocedores de las atroces circunstancias de su muerte.
Puntuación @tomgut65: 6/10
lunes, 19 de octubre de 2020
Viy
Una rareza de 1967, la primera película fantástica en la Unión Soviética, según las crónicas. El régimen comunista no toleraba ese género, lo que se imponía era el realismo socialista, se debía educar y concienciar al pueblo evitando las lacras occidentales. Pero algo cambió tras la muerte de Stalin, lo que permitió que esta cinta, y otras posteriores, pudieran rodarse, dentro de ciertos límites, claro. Para el argumento se recurrió a Gógol, enfatizando el folclorismo tradicional ruso. No salió mal el experimento, es más, quedó con una apariencia bien resultona, incluso los efectos especiales daban el pego a pesar de la precariedad de medios, y la carga política apenas se evidenciaba, solo unas pizcas en el aspecto religioso como era esperable. Pródiga en simpatía y atractivo, no la descarten por su origen y contexto.
Puntuación @tomgut65: 6/10






