En poco más de hora y cuarto, esta centenaria producción americana tiene de todo: romance, drama, acción, aventuras y sobre todo humor. El amor, como muchas veces, es el detonante de la trama. El drama lo encontramos en un conflicto bélico narrado desde un punto de vista poco objetivo. La acción, a bordo de uno o más trenes, es cuanto menos espectacular teniendo en cuenta el año en el que se rodó. La aventura sin duda es épica, con un don nadie enfrentándose a peligros mayúsculos. Y por supuesto el humor blanquísimo a pequeñas pinceladas, del que no te provoca carcajadas pero sí sonrisas constantes. Yendo al grano, estamos ante una de las grandes películas del cine mudo, protagonizada por uno de los actores más emblemáticos y talentosos de una época irrepetible e inimitable, y que todo aficionado al séptimo arte debe ver sí o sí, al menos una vez en la vida.
Mi puntuación: 9/10

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por comentar!
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.