Una de
las películas más duras de los últimos años, tanto por lo que cuenta como por
el crudo y realista modo de hacerlo. El director británico Steve McQueen vuelve
a demostrar que no se corta un pelo a la hora de mostrar sin tapujos las cosas
tal y como son, y con un estilo sobrio y directo nos relata una desgarradora
historia que no dejará indiferente a nadie. Para ello cuenta con varios actores
de nivel que están a la altura de las circunstancias, destacando por encima de
los demás el poco conocido Chiwetel Ejiofor, que sin duda dará de que hablar
los próximos años.
Mi puntuación: 8/10
