Una modestísima película de aventuras donde los efectos especiales hechos con marionetas y con ordenador cantaban más que Pavarotti en la ópera, ha dado pie, veintiocho años después, sin infectados por eso, a un largometraje que navega entre la parodia y el homenaje, y que mejora por los pelos a su antecesora, sobre todo gracias a una mayor inversión monetaria que le da un acabado menos cutre. Por lo demás, ambas historias tiran por los mismos derroteros: navegando por el río Amazonas una serpiente gigante ataca a sus protagonistas y solo falta presenciar como se las apañan para sobrevivir, si es que alguien lo consigue...
Más allá de eso, la gracia de la original es ver a un reparto compuesto por una mezcla de actores acabados, otros que empezaban y algunos que aceptaban lo que fuera con tal de trabajar, sumergidos en una expedición tan selvática como sobreactuada, y por suerte bastante escueta. En la nueva el incentivo es comprobar que ocurrencias llevan a cabo para reírse de su predecesora, por lo cual, y sintiéndolo mucho, es requisito indispensable haber visto la de J. Lo y compañía, pero siendo sinceros, a menos que tengas ganas de cachondeo en buena compañía, si te mueres sin haber visto ninguna de las dos, tampoco pasa nada.
Mi puntuación: 4/10 vs 5/10

No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchas gracias por comentar!
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.