viernes, 21 de julio de 2017

La muerte tenía un precio

"Por un puñado de dólares más" sería la traducción fiel del título de esta secuela de Por un puñado de dólares que maximiza los dones de su predecesora gracias a un guión más elaborado y a una realización que lleva al extremo las largas escenas donde los pistoleros simplemente aparecen en pantalla mientras se miran diciendo todo sin necesidad de palabras. Esta ganancia en trascendencia le da una mayor fuerza cinematográfica y épica a la historia, con un trío protagonista, Eastwood-Cleef-Volonté, que se come la pantalla en cada una de sus apariciones, y cuando coinciden a la vez, el detector de carisma y chulería se sale de los índices. Quizá la acción no sea tan constante como en la anterior, haciéndola menos distendida, pero objetivamente, es mejor y más completa.


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