martes, 17 de diciembre de 2019

Watchmen (Miniserie)

Hay que tener en cuenta varias cosas antes de ver esta serie. La primera, es una "secuela" de la novela gráfica publicada en mil novecientos ochenta y seis y no de la película de dos mil nueve dirigida por Zack Snyder. Por esta razón, si queréis captar las referencias y entender en toda su magnitud una historia de por sí compleja, es mejor haber leído el cómic original, aunque ponen en antecedentes a los neófitos de manera frugal. Otro apunte, la idea de su creador, showrunner y guionista, Damon Lindelof, es que fuera una miniserie de nueve episodios de una hora, pero debido al éxito de crítica y público que ha obtenido no descartaremos la posibilidad de que hagan una segunda entrega, seguramente sin él al frente, para seguir aprovechando esta gallina de los huevos de oro.

Sabiendo todo esto ya estáis preparados para afrontar una de las mejores series de este siglo y que revoluciona un formato que hoy en día goza de una oferta inacabable y con muchas producciones de calidad. Para conseguirlo hace uso tanto de personajes que ya conocíamos como multitud de nuevos, todos ellos desbordantes de carisma y brillantemente interpretados, estando la mayoría de ellos en igualdad de protagonismo y relevancia, con incluso capítulos dedicados íntegramente a conocerlos mejor, mientras la trama avanza igualmente.

Y este es otro de los puntos fuertes, un guión que funciona como la maquinaria de un reloj, con piezas sueltas que nos van llegando con cuentagotas y que no tenemos ni idea de para que sirven ni con qué hay que encajarlas, pero que al final conforman un engranaje perfecto donde todo queda bien explicado sin necesidad de caer en la evidencia y con revelaciones continuas para dejarnos boquiabiertos. A lo que hay que sumar una ferviente crítica social y política, aplicable a los tiempos que corren, algo de lo que ya hacía gala la novela gráfica antecesora, y que se ha potenciado aún más si cabe para la ocasión.

Para redondear, el envoltorio también está a la altura de lo que contiene, con un diseño de producción en el que es palpable la cantidad de dinero invertido y que los responsables de darle uso han sabido aprovechar a base de bellas escenas hipnóticas en una ambientación única, impactante y abrumadora. En definitiva, cada episodio es una experiencia irrepetible que te transporta a otro mundo mientras el tiempo pasa volando y solo quieres más y más, aunque esperemos que este ansia no nos lleve a una nueva temporada que ensombrezca parte de la perfección que han logrado con este hito "televisivo".

Mi puntuación: 10/10


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