Salvo en el mundillo de la animación, esta saga de videojuegos no ha tenido demasiada fortuna en sus adaptaciones cinematográficas con actores de carne y hueso, y justamente ocurre lo mismo dentro de este largometraje. Las pocas escenas de dibujos animados ofrecen, con diferencia, los mejores momentos, visualmente impactantes y con peleas épicas y relevantes para la trama. Es en la parte de acción real donde más flaquea, y eso que como adaptación cumple con creces: los personajes son casi fotocopias de sus homónimos virtuales, la puesta en escena es espectacular y la historia, pese a ser una patochada, integra muchas referencias y conceptos conocidos de la franquicia.
¿Entonces qué falla? Para empezar, el juego se llama literalmente en español "Luchador callejero", y peleas en la calle las hay, pero son escasas y muy cortas. Además, nos muestran multitud de secuencias de humor que en demasiadas ocasiones resultan ridículas, pero se omiten combates entre personajes principales, el torneo donde tienen lugar es meramente anecdótico y no hay una sola batalla que dure los tres "rounds" típicos del videojuego.
No es que yo sea un fan acérrimo de la saga, pero he jugado esporádicamente a ella durante muchos años desde los tiempos de Mega Drive, y creo que con los recursos financieros y el talento que tenían en sus manos, podrían haber realizado una película mucho más digna.
Mi puntuación: 4/10






