Dieciséis historias componen este largometraje donde la gran estrella y el principal motivo para verlo es su protagonista, Guillermo Francella, camaleónico física y actoralmente, con escenas en las que apenas se le reconoce, y con personajes tan diferentes y contrapuestos que es imposible no asombrarse con su talento. En lo que al contenido se refiere, los diferentes relatos ofrecen una amplia variedad de temáticas, duración e inspiración. Algunos son meros gags de apenas un minuto con la intención de hacer una gracia puntual, pero otros están más desarrollados, ofreciendo una crítica punzante al sistema político y social argentino, satirizando tradiciones del país y en ocasiones, mostrando situaciones donde la línea entre el humor negro y la realidad es muy fina. Una comedia ácida que funciona como un rompecabezas bien encajado cuyo formato y dinamismo hace que acabe antes de que quieras darte cuenta.
Mi puntuación: 6/10







