Al igual que hiciera en 2001 Ridley Scott con Black Hawk derribado el escritor, guionista y director Alex Garland, en colaboración con el exmilitar de élite Ray Mendoza, reconstruye al detalle un hecho bélico. Si aquel sucedía en Somalia con una acción a gran escala, este se sitúa en un Irak reciente con un suceso de menor trascendencia, aunque no por ello inferior interés dramático. Es la crueldad de la guerra reflejada en un reducido pelotón asediado y cuyo único objetivo es sobrevivir, incluso por encima del cumplimiento de la misión asignada. Vemos de forma descarnada la enorme diferencia entre la estrategia, esos planes que se elaboran en los despachos del alto mando, y la táctica, las acciones sobre el terreno de soldados y oficiales encargados de llevar a término las órdenes afrontando cualquier contingencia. Cinta dura e inmersiva, el realismo categórico es uno de sus objetivos, el otro es que el espectador perciba del modo más crudo posible lo que significa el combate cara a cara con el enemigo, y la angustia, la sangre y el dolor que comporta y ante el que no hay adiestramiento que lo aminore.
miércoles, 16 de julio de 2025
miércoles, 26 de marzo de 2025
Gettysburg
Tras más de dos años de combates la Guerra de Secesión norteamericana tuvo un punto de inflexión en la batalla de Gettysburg librada entre el 1 y el tres de julio de 1863. Fue el mayor enfrentamiento a campo abierto entre el ejército federal y el confederal que marcó decisivamente el curso de dicho conflicto civil. Ronald Maxwell, un director con un anterior bagaje profesional poco destacable, se propuso la tarea ingente de recrear ese hecho histórico con el mayor rigor posible. Y en 1993 llegó a las pantallas una película de 250 minutos, nada menos, con una ambientación minuciosa de armas y vestuario y, por supuesto, en la sucesión de acontecimientos que se dieron en aquellos tres días de batalla.
La cinta tiene un brío dramático innegable, entre multitud de personajes destacan los generales y oficiales de ambos bandos que tomaron las decisiones tácticas y estratégicas sobre el terreno -actores como Martin Sheen, Jeff Daniels, Tom Berenger, entre otras caras conocidas, los interpretan-, pero lo mejor y de mayor impacto son las secuencias bélicas: las cargas suicidas de las tropas frente a docenas de cañones y miles de fusiles, los enfrentamientos directos cuerpo a cuerpo con bayonetas y el valor heroico de los soldados de uno y otro bando en una guerra entre compatriotas. Si algo maneja bien el cine americano es la épica sobre su propia historia, y épica en abundancia es lo que ofrece una producción que no juzga ni toma partido, solo expone desde una perspectiva netamente patriótica; esto los estadounidenses siempre lo tienen muy claro. Diez años después Ronald Maxwell insistiría en la Guerra Civil Americana con "Dioses y Generales" (2003). Hablaremos sobre ella en otra ocasión.
miércoles, 24 de mayo de 2023
Sin novedad en el frente
Nueva adaptación de la celebrada novela de Erich Maria Remarque producida por Netflix en su incansable búsqueda de prestigio y reconocimiento. Una crónica de la vida de los soldados, alemanes al caso, en la primera guerra mundial, cuando los frentes estáticos se convirtieron en trincheras hacinadas de tropas entre barro, suciedad, enfermedades y muerte. No era necesario cargar las tintas antibelicistas, con mostrar fehacientemente como era vivir y luchar en tales condiciones de insalubridad y terror bastaba para que calara el mensaje, porque esa era la forma y la intención de Remarque al escribir su obra, narrar la realidad y que ésta, por sí misma, fuera suficiente para mostrar el horror de la guerra.
De todos modos, el enfoque de la película cumple su función, expone todo ese sinsentido con una fuerza dramática eficaz, con secuencias propias de una cinta de terror en las que los monstruos son las ametralladoras que siegan vidas al igual que trilladoras o los tanques aplastan todo a su paso. Importantes pasajes del libro se obvian olímpicamente en la cinta, probablemente por economía narrativa y centrando la acción en la parte estrictamente bélica, pero su envergadura trágica la hace memorable hasta, quizá, convertirla en un referente del género.
Puntuación @tomgut65: 7/10
jueves, 13 de octubre de 2022
Sisu
Puntuación @tomgut65: 6/10
martes, 16 de agosto de 2022
Ha llegado el águila
Cinta bélica que para asombro de propios y extraños no protagonizan unos heroicos americanos o británicos si no un comando alemán bajo las órdenes directas del mismísimo Hitler, en una misión que como siempre suele decirse ha de cambiar el curso de la guerra. Con un brillante reparto encabezado por Michael Caine, seguido por Donald Sutherland, Robert Duvall o Donald Pleasence entre otros, es una epopeya de hombres valerosos, pero malditos y condenados por amigos y enemigos que a pesar de todo están dispuestos a cumplir la misión por patriotismo, o por el honor del guerrero o, simplemente, porque es su deber. Vibrante dirección del artesano clásico John Sturges ("Los siete Magníficos", "La gran evasión") con el acierto indudable de haber sabido empapar de fatalismo una narración que va más allá de la simple historieta de hazañas bélicas.
Puntuación @tomgut65: 8/10
sábado, 24 de julio de 2021
Corazones de hierro
Basada de manera bastante fiel, aunque con los nombres cambiados, en el incidente de la colina 192 que tuvo lugar durante la guerra del Vietnam, este drama bélico consigue tanto ponernos la piel de gallina como meternos en la piel de la única persona con un mínimo de humanidad de la película, el personaje interpretado formidablemente por Michael J. Fox. El resto del reparto/escuadrón no se queda corto a nivel actoral, destacando un sobresaliente Sean Penn, y todos ellos dirigidos con maestría por la firme mano de Brian de Palma, quien incorpora con éxito sus recursos de cine negro para incrementar en la intriga en los momentos de más tensión, lo cual enfatiza aún más la batuta del inimitable Ennio Morricone.
Mi puntuación: 7/10
miércoles, 23 de diciembre de 2020
Greyhound: Enemigos bajo el mar
martes, 16 de junio de 2020
Redacted
jueves, 23 de abril de 2020
El sargento York
jueves, 16 de abril de 2020
Midway
viernes, 13 de marzo de 2020
Black Hawk derribado
Objetivamente, hay otros largometrajes bélicos mucho mejores que profundizan más y mejor en las motivaciones y los dramas personales de sus protagonistas, o que lanzan un desgarrador y pacifista mensaje, pero este no es el caso. Algunas de esas películas tienen batallas más o menos épicas en momentos puntuales, y su historia está ambientada en una guerra, pero no son la guerra en sí mismo ni la muestran durante ciento cuarenta ininterrumpidos y fugaces minutos del modo que su magistral realizador consigue: fascinante, impactante y apabullante de principio a fin.
domingo, 1 de marzo de 2020
Apocalypse Now
Mi puntuación: 9/10
miércoles, 26 de febrero de 2020
13 Horas: Los soldados secretos de Bengasi
martes, 7 de enero de 2020
1917
Mini crítica de @tomgut65
La Primera Guerra Mundial, el último gran conflicto en el que las trincheras tuvieron todo el protagonismo en los frentes. Sam Mendes sitúa en ese escenario la epopeya heroica de dos soldados hacia una misión casi suicida. Pero la épica no obliga al competente director británico a rebajar ni un ápice la cruda realidad de que las tropas convivían con las ratas, el barro, la inmundicia humana y la muerte. Todo ello reconstruido con meticulosidad cartesiana, desde las nauseabundas zanjas hasta el sonido ensordecedor de los obuses o el silbido de las balas. Estructurada en dos partes claramente diferenciadas, y rodadas ambas en virtuosos planos secuencia en tiempo real que agudizan el realismo y las sensaciones abrumadoras, flaquea en los aspectos meramente narrativos al hallarse tupida de convencionalismos propios de tantas ficciones bélicas. Veremos si el tiempo la convertirá en una obra emblemática sobre la Gran Guerra.
Puntuación: 7/10
viernes, 31 de mayo de 2019
La corresponsal
domingo, 10 de febrero de 2019
La cruz de Hierro
jueves, 3 de mayo de 2018
12 valientes
martes, 13 de febrero de 2018
Deber cumplido
lunes, 24 de julio de 2017
Dunkerque
Christopher Nolan ha demostrado ser capaz de contar historias originales sin necesidad de grandes efectos especiales como con Memento y El truco final, o incluso haciendo un excelente uso de ellos para brindarnos un enrevesado guión como en Origen o Interestellar. Pero en "Dunkerque" no necesitaremos tomar apuntes para seguir la trama, aunque debemos estar muy atentos de todos modos para seguir un montaje con tres tiempos narrativos diferentes que nos ofrece un adentramiento muy personal al género bélico, en el que parecía todo visto, y que el realizador inglés ha reinventado tal y como hizo con los superhéroes en su trilogía de Batman.
La gente le puede pedir mayor desarrollo de personajes, más sangre o un argumento complejo, pero cuando hoy en día parece que no se pueden hacer grandes largometrajes de menos de dos horas, el realizador inglés da un puñetazo en la mesa con un espectáculo directo y visualmente demoledor que a base de efectos tradicionales nos mantiene en tensión continua hasta su desenlace, y donde la magnífica banda sonora de Hans Zimmer es una pieza fundamental de los hechos convirtiéndose en un personaje más de la película.
Quizás muchos preferirían que Nolan se atorara en el pasado y nos trajera por enésima vez un guión críptico lleno de enigmas y giros con un final sorprendente. Pero un gran director debe innovar y evolucionar, y la perfección no solo se consigue en lo que se cuenta, también en el modo de hacerlo. Pero no nos confundamos, los actores importan en esta película, y aunque no se arranquen los ropajes o lloren de un modo desgarrador ante la cámara, la lucha interna y los dramas personales que sufren durante este devastador conflicto están más que presentes, solo hay que poner atención a los pequeños detalles, fijarse en lo que dicen y ante todo en lo que hacen, ya que, hazañas como las que nos narra está película, no mejorarían ni nos importarían más por introducir media hora por delante y por detrás de presentación y cierre alargado de personajes.
Ya era hora de ver buen cine donde el espéctaculo no está reñido con la calidad, ni el entretenimiento con la épica. Donde no todo es evidente, ni nos quieren hacer llorar descaradamente o deba haber giros sorpresivos a cualquier precio. A veces el buen cine te dispara directo al corazón y no hace falta que la sangre te salpique ni ver al enemigo que empuña el arma para que tus entrañas se remuevan como pocas veces lo han hecho.
viernes, 21 de julio de 2017
Dunkerque (Mini)
No necesitaremos tomar apuntes para seguir la trama de esta película narrada a tres bandas que nos ofrece un adentramiento muy personal a un género bélico que Nolan reinventa. El realizador inglés consigue un espectáculo directo de menos de dos horas, visualmente demoledor, y que a base de efectos tradicionales nos mantiene en tensión continua, lo cual fomenta la magnífica y abrumadora banda sonora de Hans Zimmer. Además, los personajes también cuentan, sufriendo sus propias luchas internas en las que importa más lo que hacen que lo que dicen. Buen cine que huye de lo evidente y el dramatismo, donde el entretenimiento no está reñido con la épica ni con la enorme calidad técnica y narrativa que desprende.



















