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miércoles, 23 de noviembre de 2022

El sol siempre brilla en Kentucky

El Gran Maestro John Ford era mucho más que un director de películas del oeste, era también un cronista fiel y apasionado de la América de los pioneros, los emprendedores y exploradores, de los hombres y mujeres que la forjaron desde abajo. Esta cinta de 1953, una tragicomedia costumbrista, se la considera una obra menor en su extensa y excelsa filmografía, pero es una muestra palmaria de esas gentes representadas en la figura del juez Priest, un hombre honesto y sabio dispuesto a honrar la justicia sin importar clase social, raza o sexo. Habrá quién la considere condescendiente y repleta de prejuicios caducos, pero ha de ser contextualizada en la sociedad de la época y fijarse, ante todo, en su profundo contenido de humanismo, reconciliación y hermandad, todo lo que Ford creía debían ser los cimientos de la nación estadounidense. ¿Qué pensaría el cineasta de la Norteamérica actual? Nos lo podemos imaginar.

Puntuación @tomgut65: 8/10



domingo, 31 de mayo de 2020

El monstruo de tiempos remotos

Como con Godzilla, una explosión atómica despierta a un dinosaurio que se dirige de inmediato hacia Nueva York, destino inevitable para todo bicho gigante que se precie. La magia de Ray Harryhausen daba vida al monstruo y el guion de su gran amigo Ray Bradbury ponía la excusa argumental para que un candoroso entretenimiento presidiera la función. En aquel 1953 las películas de ese tipo eran carne de serie B, de programa doble, y requerían mucha imaginación, buenas intenciones y cuantioso esfuerzo, pero si había talento, y aquí sobraba, la sana diversión estaba garantizada. Está claro que no es ni de lejos una obra maestra, pero si es de las que perduran en la memoria de todo fan del género y de cualquiera que conserve un ápice de inocencia cinematográfica.

Puntuación @tomgut65: 6/10






viernes, 20 de marzo de 2020

Peter Pan

Es cierto que el mensaje de fondo y el imaginario que J. M. Barrie inventó era realmente precioso, pero el traslado a dibujos animados por parte de los estudios Disney resultó un pelín antipático por varios de los niños que aparecen, y sobre todo por el creído e inconsciente crío que da título a la película, que convierte a su antagonista Garfio, en el más encantador y carismático personaje. Aún así, el viaje a Nunca Jamás resulta bastante entretenido, tanto por la breve duración de la cinta como por el cúmulo de acontecimientos que tienen lugar, algunos un poco perturbadores para los tiempos actuales todo sea dicho. En general, una aventura que hay que ver una vez en la vida pero que dudamos que esté entre las favoritas de muchas personas.

Mi puntuación: 5/10


domingo, 14 de abril de 2019

Yo confieso

Con un planteamiento sencillo y directo, un desarrollo coherente e intrigante y un desenlace no tan redondo pero bien culminado, el director Alfred Hitchcock nos brinda otra magistral película donde el suspense está presente en todo momento absorbiendo totalmente a un espectador que se plantea los mismos dilemas morales que sus protagonistas. Y no solo eso, la formidable banda sonora pone la puntilla necesaria para erizarnos aún más la piel en las escenas clave y las actuaciones rayan a un nivel astronómico, con un devoto e imperturbable Montgomery Clift en un papel digno del Olimpo del séptimo arte. 

Mi puntuación: 9/10


domingo, 31 de marzo de 2019

De aquí a la eternidad

Por muy llamativo que sea el contexto histórico y la ambientación militar que compone formalmente este clásico del cine, indudablemente los mejores momentos nos los brinda un inmejorable sexteto actoral (Burt, Clift, Kerr, Reed, Frank y Ernest) que desprende chispas y talento cada vez que coincide en pantalla en sus diferentes combinaciones, y que además nos deja escenas ya icónicas del séptimo arte. Estas mismas secuencias a veces resultan inconexas entre ellas, y por muy osado que sea para su época tratar el adulterio o la prostitución sin tapujos, el alto grado de machismo y patriotismo están muy presentes, lo que no oculta sus innegables cualidades artísticas en una película donde la épica y el "romanticismo" se dan de la mano como solo se podía hacer antaño.

Mi puntuación: 7/10


domingo, 10 de marzo de 2019

Julio César

Sin entrar en explicaciones o valoraciones de la magistral obra original de Shakespeare, que esta película adapta muy fielmente, hay que decir que a pesar del título, ni Julio Cesar ni Marlon Brando como Marco Antonio, son los protagonistas de esta historia. Quien realmente arrasa en minutos, y con su interpretación, es un soberbio James Mason en el papel de Bruto, dentro de una fidedigna puesta en escena teatral con majestuosos decorados y una sucesión ininterrumpida de diálogos suspicaces y brillantes a los que en ocasiones cuesta seguir el ritmo y que cuenta con un reparto con el suficiente nivel para ejecutarlos con la maestría y empaque que tan rimbombantes palabras requieren.

Mi puntuación: 7/10


lunes, 30 de octubre de 2017

Los sobornados

Cine negro en estado puro con Glenn Ford interpretando magistralmente al característico antihéroe de este género, parco en palabras e impasible a pesar de la multitud de conflictos a los que debe enfrentarse. La sobriedad de su protagonista se ve reflejada tanto en un guión sencillo que no se anda con rodeos ni complicaciones argumentales lleno de rudas conversaciones, como en la frialdad de una larga lista de personajes, a cada cual más manipulador y egoísta. Una película estimulante que condena los diferentes estamentos de una sociedad despiadada y mezquina en un alegato que a día de hoy todavía prevalece.

Mi puntuación: 8/10


lunes, 10 de agosto de 2015

Las vacaciones del señor Hulot

Una de las películas con el humor más blanco que jamás haya visto y que hace uso de los sonidos graciosos, las confusiones por despistes y los tropiezos ingenuos para conseguir unas risas que en los años cincuenta eran más fáciles de provocar. Compuesta por una sucesión de sketches cuya única conexión es el entorno vacacional playero en el que suceden, su base son unos peculiares personajes que tiran de su faceta entrañable y familiar para enternecernos. Ahora bien, reírse es algo tan personal, que si una comedia fracasa en este cometido pocos argumentos quedan para defenderla, lo que no es óbice para que sus chistes universales de toda la vida funcionen en la mayoría de espectadores. 

Mi puntuación: 5/10