Clásica entre las clásicas, aunque sea muy clásico decirlo así, pero es que esta película sí se haya en el Olimpo del cine por derecho propio. Dirigida por el británico Carol Reed, algunos afirman que bien "aconsejado" por Orson Welles, no da respiro al cinéfilo, toda ella esparce maestría, desde la música omnipresente e imperecedera de Anton Karas con su cítara, hasta los arriesgados encuadres y continuos juegos de sombras, pasando por unos diálogos mordaces en un guion impecablemente sencillo de la mano de Graham Greene. La Viena convaleciente en plena posguerra es el escenario por el que deambulan un cuarteto de personajes matizados desde una óptica ambivalente, que aúna cine negro y tragedia académica en un conjunto para nada ortodoxo en el año de su creación, el ya lejano mil novecientos cuarenta y nueve. Hay mucho más que decir pero vamos a ahorrar rollos macabeos, veánla y juzguen por sí mismos.
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domingo, 1 de septiembre de 2019
lunes, 30 de junio de 2014
Sed de mal
Para muchos obra maestra del cine negro, a día de
hoy su estilo fílmico y fuerza visual se mantienen intactos y son más novedosos
que los de la mayoría de películas que se estrenan últimamente. Sin duda las
mejores partes son las que incluyen a los inconmensurables Charlton Heston y
Orson Welles cuyo duelo moral se
traslada al espectador, con una historia que da pie a debates realmente
profundos. El punto negativo lo ponen las escenas que involucran a Janet Leigh
con un desarrollo de acontecimientos tan extraño como los personajes que
aparecen. Con momentos memorables, y sobresaliente en su forma más que en su
contenido, es un hecho que Welles era un avanzado a su época, y este
largometraje es otro claro ejemplo de ello.
Mi
puntuación: 7/10
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lunes, 14 de octubre de 2013
Ciudadano Kane
Considerado por muchos expertos cinéfilos como el mejor largometraje de la historia debo reconocer que es una gran película pero, como en mi caso, si no se tienen los conocimientos técnicos o fílmicos para valorarla como es debido, se hace difícil encumbrarla en lo más alto. Lo que es un hecho es que cambió el modo de hacer cine y si se estrenara hoy en día se podría dejar tal y como está, ya que tanto su estilo narrativo, dirección, puesta en escena y actuaciones, después de casi setenta años, todavía perduran y mantienen la frescura y originalidad que la han convertido en un clásico eterno.
Mi puntuación: 8/10
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