Una de
las películas más antibelicistas que se han realizado en la historia del cine
la cual retrata lo fácil que es manipular a los peones en el "juego"
de la guerra y la hipocresía y crueldad de los altos mandos que la dirigen,
algo que sirve tanto para el ejercito como para la sociedad en general. Su
escasa duración y su sucesión continua de acontecimientos no dan descanso al
espectador y como es habitual en el maestro Kubrick goza de una impecable
dirección respaldada por inconmensurables actuaciones encabezadas por el eterno
Kirk Douglas.
