John Frankenheimer, un “outsider” de la industria cinematográfica norteamericana, por lo tanto, siempre a su aire y llevando la contraria, tuvo la ocurrencia de dar a Gregory Peck, una estrella que personificaba la honradez y la integridad del hombre medio, el papel de un veterano sheriff rural que pierde el oremus por una joven y bella mujer. Peck lo bordó con ese personaje contradictorio al ser capaz de llevarlo, coherentemente, desde la pérdida del mínimo sentido común hasta el mayor patetismo que se pueda concebir; un drama sobre la madurez y la pasión otoñal que deriva en un thriller sombrío e inusual en esa América profunda en la que corre el alcohol ilegal y la “white trash” campa a sus anchas. La banda sonora de Johnny Cash, el más célebre representante de la historia de la música “country”, acentúa el carácter fatalista de la narración a la vez que subraya también el ámbito rústico y deprimente de la película. Producción a recordar y reivindicar por los tres factores mencionados: director, actor protagonista y banda sonora.
miércoles, 1 de abril de 2026
martes, 6 de septiembre de 2022
La noche de los gigantes
Western crepuscular protagonizado por un veterano Gregory Peck dando cuerpo a un hombre convertido en héroe a su pesar, una película con una base argumental que nos retrotrae a la insigne Centauros del desierto y esas historias sobre mujeres raptadas por tribus indias. La figura del perseguidor, un apache cruel e implacable en forma de sombra mortal que apenas se deja ver, hace saltar los límites del género para casi adentrarse en el psychothriller. Este enfoque singular es lo que proporciona a la cinta su mayor atractivo. A pesar de eso, no se halla entre las recordadas por la cinefilia, acaso desdeñada por atribuírsele un tratamiento racista y estereotipado de los indios norteamericanos. Puede no faltarles razón a sus detractores, pero debates a un lado, desde aquí la reivindicamos.
Puntuación @tomgut65: 7/10

