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miércoles, 22 de febrero de 2023

La novia de Frankenstein

Cuatro años después de El doctor Frankenstein James Whale aceptó el reto de rodar una secuela, también se hacían en aquellas épocas, y la Universal le concedió para ello libertad creativa total. No pudo salir mejor la apuesta, tanto al director como al estudio. Setenta y cinco minutos de vertiginosos acontecimientos en un prodigio de condensación argumental y temática -cualquier cineasta contemporáneo necesitaría como mínimo tres horas para explayarse- en una brillante y abigarrada escenografía. Más gótica y expresionista, si cabe, más exacerbada también que la primera, la criatura se humaniza y demanda compañera en otro giro de tuerca al fruto de la imaginación de Marie Shelley, al que Whale dio forma y aspecto sobrepasando los límites del cine para instalarlo en el imaginario colectivo universal. El monstruo por excelencia, el desafío paradigmático de la ciencia a Dios.

Puntuación @tomgut65: 10/10



miércoles, 1 de junio de 2016

Una noche en la ópera

Hay comedias malas, buenas, magistrales y por encima de todas tenemos la que nos ocupa. El nivel máximo de risas y absurdos que logra esta obra maestra del humor es inigualable por ninguna otra película, encadenando gags que han pasado a la historia del cine, y de la humanidad en sí mismo. Un humor adelantado a su época que sólo diciendo "dos huevos duros" te provoca carcajadas y que aúna todos los recursos habituales de los hermanos Marx (caos, música, enredos, verborrea etc.) para conseguir la comedia perfecta. Ninguna parte de la película debe ser arrancada, y todas las partes son disfrutadas por igual, desde la primera parte de la parte tronchante hasta la última parte de la parte más tronchante. 

Mi puntuación: 10/10



lunes, 28 de julio de 2014

El triunfo de la voluntad

Me gusta el cine pero tampoco soy un erudito de este arte ni he visto suficientes documentales como para apreciar en su totalidad el nivel técnico de uno de los más famosos de todos los tiempos. Aún así debo reconocer que es un documento de inestimable valor histórico que fascina y horroriza por partes iguales, tanto por su mensaje demoledor como por su grandeza visual. Riefenstahl disfrutó de medios ilimitados para su realización e hizo uso de decenas de cámaras para brindarnos una enorme variedad de planos desde todo tipo de ángulos y un montaje que engancha y que hace imposible apartar la vista de lo que desfila delante de tus ojos.    

Mi puntuación: 8/10