viernes, 3 de julio de 2026

Supergirl

El enésimo reinicio de Superman en dos mil veinticinco trajo consigo la presentación de su prima kryptoniana, la cual, aun siendo breve, dejó una huella con potencial para dar mucho de sí en su propio largometraje. Nada más lejos de la realidad. Lo que encontramos en esta adaptación cinematográfica de las aventuras de Kara Zor-El es un batiburrillo de ideas genéricas y replicadas que no funcionan o están horriblemente ejecutadas: malos sin personalidad al estilo "Mad Max galáctico", una ambientación rollo Star Wars con alienígenas rocambolescos que no pintan nada y una protagonista que parece un Deadpool descafeinado apto para menores de edad. Por suerte, la película no se alarga más de lo necesario y la acción, pese a contar con efectos especiales regulares, es constante. Así que, aunque se pueda escapar algún bostezo esporádico, el sufrimiento no va más allá de lo que pueda ofuscar la escasa calidad de una producción que ha costado tantísimos millones de dólares.

Mi puntuación: 4/10



miércoles, 1 de julio de 2026

Proyecto Salvación

La mejor manera de abordar este largometraje es no haber leído su sinopsis oficial ni críticas "destripadoras", como tampoco haber visto ningún tráiler, ya que el factor sorpresa es determinante para que el impacto de los hechos cale todavía más hondo. Una vez logrado este objetivo, resulta más fácil meterse en la piel de su amnésico protagonista y la historia gana enteros, ya que a lo largo de casi dos horas y media las revelaciones son constantes y, pese a tratarse de una obra de ciencia ficción, resultan sencillas de entender. Además, lo más importante no son los porqués, sino el cercano modo de tratar situaciones grandilocuentes y globales desde una perspectiva íntima y muy humana, con pocos personajes pero muy bien trabajados, y con un punto de realismo y sensatez difícil de encontrar en producciones comerciales de esta índole.

Mi puntuación: 7/10



lunes, 29 de junio de 2026

Playa de lobos

Una pareja transoceánica de lujo es, con diferencia, el mayor reclamo de esta comedia que empieza de un modo casual y cotidiano para ir tomando tintes bastante negros hasta prácticamente cambiar de género en su tramo final. Precisamente es en ese último tercio donde más flaquea una historia que funciona cuanto menos aspiraciones tiene, y que resbala cuando las explicaciones y las revelaciones hacen acto de aparición. Volviendo a lo mejor de la película, el dúo Francella-Rovira, sus diálogos pueden estar mejor o peor escritos, pero sin duda el modo de ejecutarlos con sus inimitables y característicos estilos le da empaque a un largometraje que, pese a gozar de excelentes momentos, deja con la sensación de que podría haber dado mucho más de sí.

Mi puntuación: 5/10