viernes, 31 de julio de 2026

Duro de matar

No, no es la versión latina de Jungla de cristal, "Duro de matar" es la libre traducción de "Rumble in the Bronx", es decir, pelea, alboroto o reyerta en el Bronx, sustantivos mucho más adecuados para definir esta película del carismático Jackie Chan. El pobre solo quiere ayudar en un supermercado pero es un imán para los problemas y acaba enfrentándose a toda clase de maleantes y sicarios, quienes reciben su coreografiado merecido con varias de las mejores escenas de acción de su carrera. En menos de noventa minutos hay espacio para el drama con niño minusválido de por medio, su hermana malota que quiere enderezar su vida, negocios familiares ruinosos, mafiosos que trafican con diamantes, bandas callejeras con buen fondo y, por encima de todo, un no parar de divertidísimos combates multitudinarios y acrobáticos. En tres palabras: distendida, desenfadada y desenfrenada.  

Mi puntuación: 7/10



miércoles, 29 de julio de 2026

Alguien voló sobre el nido del cuco

Una delgada línea separa la rebeldía de la locura, línea marcada por una sociedad reacia a aceptar a los inadaptados, los que no entran en los parámetros de la normalidad. McMurphy (Jack Nicholson) es esa locura del rebelde, y la enfermera Ratched (Louise Fletcher) el tope que pone el sistema a los indisciplinados. El enfrentamiento sucede en un hospital psiquiátrico, en realidad una prisión para quienes se salen de esas normas establecidas, en una película dura, muy dura en su tercio final, pero un canto al libre albedrío en los dos primeros. Si bien en todo momento el trasfondo es amargo, con esos personajes recluidos a la espera de la cura de sus mentes “enfermas”, la llegada de McMurphy y sus ansias de libertad será un nuevo rayo de esperanza que, por supuesto, la Srta. Ratched habrá de aplacar sin piedad. Impresionantes Nicholson y Fletcher, ambos ganaron el Óscar por sus interpretaciones, y no menos estupendos los secundarios, o sea, los locos que pueblan el centro, y el desenlace es de los que permanecen en la memoria para siempre. El coste de ser diferente sigue costando tanto o más que en aquel año 1975 en el que se rodó la cinta.

Puntuación @tomgut65: 8/10



lunes, 27 de julio de 2026

La máscara

Mil novecientos noventa y cuatro es el año que catapultó al estrellato a Jim Carrey con los estrenos y números uno en taquilla de tres de las comedias más exitosas y conocidas de la historia: "Ace Ventura, un detective diferente", Dos tontos muy tontos y la que nos ocupa, la cual también nos presentó a otra estrella en ciernes, Cameron Diaz. La fórmula para triunfar no podría ser más sencilla y adecuada para su actor protagonista: un elemento místico que le permite llevar su inimitable estilo de sobreactuación a un nivel superior, ya que, cuando sus muecas innatas no son suficientes, los efectos especiales las potencian para deleite del público y desesperación de sus ficticios compañeros de pantalla. Un largometraje rabiosamente divertido que, una vez que arranca, no echa el freno en ningún momento y que se puede definir con una sola e icónica palabra: ¡chispeante!

Mi puntuación: 7/10